Betametasona – Cuidados de enfermería

Betametasona - Cuidados de enfermería

Betametasona – Cuidados de enfermería




Presentación

  • Ámpulas: 5.7 mg/mL.
  • Crema: 0.5 mg/g, 0.2 mg/g, 1 mg/g.
  • Ungüento: 0.5 mg/g, 0.2 mg/g, 1 mg/g.
  • Loción: 0.5 mg/mL, 1 mg/mL.

Acciones




Betametasona 

  • Glucocorticoide.
  • Combina formulaciones de liberación rápida y de depósito para permitir un efecto rápido y estable.
  • El concepto OV en las formulaciones se refiere al uso de un vehículo optimizado que incrementa la presentación y potencia los efectos locales.

Indicaciones

  • Terapia de restitución en la insuficiencia suprarrenocortical primaria o secundaria.
  • Suprime las respuestas inflamatorias o inmunitarias indeseables en trastornos tales como:
    – Edema cerebral.
    – Síndrome de dificultad respiratoria del neonato (profilaxis prenatal).
    – Trastornos inflamatorios crónicos de la piel, intestino, articulaciones o hígado.
    – Afecciones alérgicas (p. ej., rinitis alérgica), anafilaxis, urticaria, reacción a fármacos.
    – Trastornos reumáticos, y enfermedades de la colágena y dermatológicas.
    –Trastornos gastrointestinales (p. ej., colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn) y enfermedades respiratorias (p. ej., asma).
    – Enfermedades hematológicas y neoplásicas.
    – Trastornos autoinmunitarios (p. ej., lupus eritematoso sistémico [LES], artritis reumatoide).
    – Prevención del trasplante de órganos o tejidos.
    –Trastornos oftálmicos (p. ej., blefaritis y blefaroconjuntivitis (conjuntivitis no infecciosa alérgica, trastornos oculares inflamatorios).




Administración 

  • Dosis: 0,2 mg/kg/dosis cada 8 horas (o,6 mg/kg/día).
  • Máximo 4 mg por dosis.
  • Dilución: 1 mg/ml.
  • Estabilidad de Solución: reconstituidas y diluidas 24 horas a temperatura ambiente.
  • No congelar.
  • No requiere reconstitución.
  • Sueros Compatibles: Suero fisiológico, suero glucosado 5%.

Dosis

Parenteral

  • 1 ml: 5,7 mg de beclometasona.
  • Iniciar con 1 a 2 mL IM, seguidos por 1 mL por semana.
  • Prevención del síndrome de dificultad respiratoria en neonatos prematuros: 2 mL IM, 24 h antes del momento esperado del nacimiento, seguidos por 2 mL 24 h después si este aún no ocurre.
  • Iniciar con 1 mL, que se repite a intervalos de 1 a 2 semanas dentro de las bursas o los manguitos tendinosos.
  • 0.25 a 2 mL dentro de las cápsulas articulares (el volumen varía con base en el tamaño de la articulación; intraarticular).
  • Tratamiento intralesional: 0.2 mL/cm² por vía intradérmica (sin exceder un total de 1 mL/semana).

Tópica

  • Aplicar una cantidad pequeña de crema/ungüento sobre el área afectada entre 1 y 3 veces/día; puede cubrirse con material de curación de ser necesario.
  • Psoriasis, esquema en pulsos: hasta 3.5 g aplicados sobre las lesiones antes tratadas, con 3 aplicaciones consecutivas con 12 h de diferencia (p. ej., mañana, noche, mañana) cada semana.
  • Seborrea, psoriasis en piel cabelluda: separar el cabello con un peine y aplicar la loción directamente sobre la piel cabelluda 2 veces/día durante 4 semanas.

Vías de Administración

  • I.V directa: NO
  • I.V infusión intermitente: NO
  • I.V infusión continua: NO
  • I.M: SI; se utiliza esta vía cuando no es posible la terapia por vía oral. En caso necesario, se carga la dosis del medicamento y en la misma jeringa se añade un volumen igual de anestésico (lidocaína 1% ó 2%). Debe agitarse brevemente la jeringa antes de la administración.
  • V.O: SI
  • S.C: NO
  • Vía intraarticular: se administra en forma de sal de dipropionato.
  • Vía intrasinovial: se administra en forma de sal de dipropionato.
  • Tópica.
  • Parenteral.
Betametasona - Cuidados de enfermería
Vías de Administración

Cuidados de enfermería

  1. Controlar al paciente para detectar cambios en el estado de ánimo, labilidad emocional o psicosis.
  2. Puede requerirse una dieta con restricción de sal y complementos de potasio.
  3. Indicar a los pacientes que usen un brazalete o una placa de identificación con información sobre la dosis y las instrucciones en caso de urgencia.
  4. Evitar el consumo de alcohol, AINE (no paracetamol) y ácido acetilsalicílico durante el tratamiento.
  5. Reducir el consumo de sodio hasta menos de 1 g/día.
  6. Mantener un consumo adecuado de proteínas con el objetivo de contrarrestar la pérdida ponderal o el desgaste muscular.
  7. Acudir con regularidad a las consultas para control durante el tratamiento.
  8. No utilizar en exceso las articulaciones en que se realizó antes una infiltración.
  9. No suspender el tratamiento de forma súbita, ya que se desencadenaría efectos adversos.
  10. Explicar sobre la importancia de avisar respecto a la presencia de infección, inflamación, dorsalgia persistente, dolor torácico y cambios del aspecto corporal.
  11. Evitar el contacto con enfermos que padezcan varicela o sarampión (en particular, niños), y solicitar atención médica inmediata si ocurre exposición, ya que requerirán seguimiento.
  12. Tomar antiácidos o fármacos antiulcerosos prescritos entre las comidas (por lo menos 2 h de diferencia del corticosteroide) para evitar el desarrollo de úlcera péptica.
  13. Alertar al paciente respecto de que el tratamiento con corticosteroides puede enmascarar los signos de infección (fiebre e inflamación).
  14. Avisar al paciente en cuanto a que el tratamiento a largo plazo debe suspenderse de manera gradual en el transcurso de varios días, semanas o meses, para permitir la recuperación de una función suprarrenocortical adecuada, pero que es posible que se requieran hasta uno o dos años antes de que se restaure la función normal.
  15. Si el paciente se somete a estrés (p. ej., traumatismo, enfermedad) durante el proceso de retiro del fármaco, es posible que se necesite reiniciar o incrementar la dosis. El paciente también debe ser alertado respecto de que la debilidad muscular y la rigidez articular pueden persistir entre 3 y 6 meses una vez que se suspende el tratamiento.
  16. Esquema de reducción de dosis: indicar a los pacientes que se encuentran en un esquema de reducción de dosis que notifiquen de inmediato la presencia de vómito, debilidad o sensación de desmayo.
  17. El paciente debe estar consciente de que se requiere vigilancia hasta por 12 meses después de suspender el tratamiento a largo plazo o con dosis altas de corticosteroides.
  18. Los parientes y otras personas que cohabiten con el paciente también deben conocer las implicaciones y las precauciones relevantes relacionadas con el tratamiento con corticosteroides, lo que incluye la necesidad de vigilar cualquier signo de cambio del estado de ánimo o depresión.
  19. Pacientes con diabetes mellitus deben ser instruidos en cuanto a la necesidad de vigilar en forma cuidadosa su glucemia durante el tratamiento.
  20. Controlar los electrolitos séricos a intervalos regulares (en especial el potasio, sobre todo en personas que reciben fármacos perdedores de este elemento, tales como diuréticos tiazídicos o laxantes, por tiempo prolongado).
  21. Valorar el desarrollo de glucosuria: es posible que también se requiera la vigilancia de la glucemia (en particular en personas con diabetes mellitus).
  22. Controlar el balance de líquidos (en el paciente hospitalizado) y el peso diario, para detectar retención hídrica.
  23. Cuantificar con regularidad la presión arterial, la función hematológica y suprarrenal.
  24. Solicitar radiografías de tórax con regularidad durante el tratamiento.
  25. Vía I.M recomendada en: afecciones alérgicas, dermatológicas, reumáticas y de otros tipos, como la bursitis, que responden a los corticosteroides sistémicos; se prefiere la infiltración intralesional en los trastornos dermatológicos; las inyecciones intraarticulares/periarticulares se recomiendan para el tratamiento de la osteoartritis y la artritis reumatoide; se recurre a inyecciones en tejidos blandos en caso de bursitis, fibrositis y miositis.
  26. La preparación I.M se aplica mediante inyección profunda (en el glúteo), más que en el músculo deltoides, para evitar la atrofia subcutánea.
  27. VO: el tratamiento en días alternos por VO (vía oral) puede ser adecuado para ciertos pacientes con manejo a largo plazo, para minimizar los efectos adversos, como el catabolismo de proteínas y la supresión suprarrenal, así como la detención del crecimiento en los niños.
  28. En caso de traumatismo, cirugía o enfermedad grave, el paciente requiere dosis adicionales de corticosteroides para evitar la insuficiencia suprarrenal inducida por fármacos.
  29. Seleccionar la formulación apropiada.
  30. No se administra por vía IV o SC.
  31. La aplicación I.V rápida puede desencadenar colapso cardiovascular.
  32. Calibre de agujas: utilizar agujas de calibre pequeño (23 o 25) para las inyecciones intralesionales.
  33. Precaución de inyectar betametasona en las lesiones, para no generar vasoconstricción, ya que puede inducir esfacelación.
  34. Osteoartritis: puede presentarse destrucción de la articulación si se administran inyecciones repetidas.
  35. Osteoartritis, artritis reumatoide: advertir al paciente que el dolor, el malestar o la rigidez de las articulaciones suelen resolverse en el transcurso de 2 a 4 h de la aplicación de las inyecciones.
  36. Pueden inducir rotura tendinosa si se inyectan directamente en esas estructuras y no en el manguito tendinoso.
  37. Vía intraarticular: algunas articulaciones con características adecuadas para la aplicación intraarticular de corticosteroides son la rodilla, tobillo, muñeca, cadera, hombro, codo y articulaciones interfalángicas.
  38. Uso intraarticular: se suele mezclar el corticoide con anestésicos locales (p. ej., lidocaína [xilocaína], procaína).
  39. Los corticosteroides no deben aplicarse dentro de articulaciones inestables, áreas infectadas o espacios intervertebrales. Las articulaciones deben explorarse para descartar datos de infección intraarticular antes de la inyección.
  40. El crecimiento de neonatos, lactantes y niños requiere vigilancia estrecha durante la corticoterapia prolongada. También deben ser vigilados en forma estrecha para identificar obesidad, osteoporosis, supresión suprarrenal o todas ellas.
  41. No deben administrarse vacunas con gérmenes vivos atenuados en tanto el paciente esté sometido a corticoterapia.
  42. Se recomienda el seguimiento a largo plazo, incluso durante 12 meses, tras suspender el tratamiento con corticosteroides.
  43. Asegurarse que todo el personal médico y de enfermería relevante tiene conocimiento de que el paciente está recibiendo corticoterapia, en particular si se le va a someter a cirugía, debido a que la cicatrización de la herida puede retrasarse, lo que varía según la dosis, la vía de administración y la duración del tratamiento (p. ej., los corticosteroides inhalados tienen menor impacto sobre la cicatrización que el tratamiento sistémico
    crónico).
  44. No se recomienda la vía epidural.
  45. Loción: es recomendada para regiones en las que el pelo impide acceder a las lesiones cutáneas.
  46. Los corticosteroides de aplicación en tejidos blandos, intralesionales, intraarticulares o tópicos (cuando se aplican en áreas amplias, cuando la piel tiene pérdida de la continuidad o si se colocan sobre ellos cubiertas oclusivas) pueden inducir síntomas sistémicos.
  47. Rinitis alérgica estacional: advertir al paciente que el tratamiento debe iniciarse antes de la exposición al alérgeno.
  48. Crema al 0.02%: comentar al paciente que puede utilizarse hasta 4 veces/día y, ciertos trastornos (p. ej., liquen simple crónico, liquen plano hipertrófico, dermatitis atópica, eccema crónico y lesiones liquenificadas en manos, exantema pustuloso refractario en palmas/plantas) son más sensibles si se utiliza una cubierta oclusiva (gasa delgada cubierta con un parche transparente, cuyos bordes se sellan con cinta adhesiva).
  49. Proteger de la luz durante su almacenamiento.
  50. Registrar procedimiento en el report con firma, nombre completo, fecha y número de matrícula de enfermero/a.

Cautela si:

  • Si se administra en pacientes con infección oftálmica por herpes simple, debido a que se intensifica el riesgo de perforación de la córnea.
  • Si se administra en mujeres posmenopáusicas u otras personas con riesgo de osteoporosis.
  • Si se administra a pacientes con tiroidopatía, debido a que la depuración metabólica de los corticosteroides aumenta en el hipotiroidismo y disminuye en el hipertiroidismo, por lo que se requiere ajustar la dosificación de los corticosteroides.
  • Si se administra en casos con tuberculosis (TB) activa o latente, ya que puede reactivarse la infección.
  • Si se administra en personas con disfunción hepática o cirrosis, ancianos, aquéllos con colitis ulcerosa inespecífica y riesgo de perforación, absceso o infección.

Mucha cautela si:

  • Si se administra en personas con infestación por Strongyloides, debido a que la inmunosupresión inducida por los corticosteroides puede permitir la hiperinfestación y la migración larvaria diseminada, que puede provocar enterocolitis y septicemia por gramnegativos, potencialmente mortal.
  • No se recomiendan para el tratamiento de la lesión cerebral traumática.




Contraindicaciones

El tratamiento con corticosteroides está contraindicado (a menos que exista una situación que ponga en riesgo la vida) en pacientes con:

  • Osteoporosis.
  • Inestabilidad emocional intensa.
  • Psicosis/psiconeurosis.
  • Úlcera péptica.
  • Infecciones micóticas sistémicas.
  • TB activa o silente.
  • Infecciones agudas o crónicas (lo que incluye la infección por VIH o el síndrome de inmunodeficiencia adquirida [SIDA].
  • Sarampión, varicela.
  • Herpes simple oftálmico.
  • Glaucoma (o antecedentes familiares positivos).
  • Diverticulitis, anastomosis intestinal reciente.
  • Tendencia tromboembólica.
  • Diabetes mellitus (o antecedentes familiares positivos).
  • Miastenia grave.
  • Feocromocitoma.
  • Hipertensión.
  • Tratamiento de la enfermedad por membrana hialina en neonatos.
  • Contraindicados en individuos con hipersensibilidad a otros corticosteroides.

Efectos adversos

  • Retención de sodio y líquidos, depleción de potasio y calcio, balance nitrogenado negativo.
  • Hipertensión, insuficiencia cardiaca congestiva (en pacientes susceptibles), arritmias (relacionadas con la hipopotasemia).
  • Desgaste muscular, debilidad, miopatía por esteroides, osteoporosis, fracturas patológicas en huesos largos, fracturas por compresión a nivel vertebral, rotura tendinosa, necrosis avascular.
  • Náusea, vómito, anorexia y pérdida ponderal secundaria, distensión abdominal, dispepsia, esofagitis ulcerativa, irritación y ulceración gástrica, pancreatitis, diarrea, estreñimiento.
  • Cefalea, vértigo, depresión, psicosis, variaciones en el estado de ánimo, euforia, nerviosismo, inquietud, insomnio, inquietud, agravamiento de trastornos psiquiátricos preexistentes.
  • Retraso de la cicatrización de heridas, sensibilidad cutánea a la formación de equimosis, estrías rojas/purpúricas en muslos/glúteos/hombros, hirsutismo, erupción similar al acné en cara, pecho y espalda, rubicundez facial, adelgazamiento cutáneo, petequias, púrpura, aumento de la sudoración.
  • Elevación de la presión intracraneal, vértigo, convulsiones.
  • Irregularidades menstruales.
  • Alteración de la movilidad y la motilidad de los espermatozoides.
  • Retraso del crecimiento en niños con el tratamiento prolongado.
  • Aumento del recuento leucocitario.
  • Resistencia a esteroides (disminución de la respuesta al tratamiento).
Betametasona - Cuidados de enfermería
Betametasona en Gotas

Información del autor
  1. Plazas Lorena, Trabajo propio. Enfermeria Buenos Aires.
Fuentes bibliográficas
  1. Tiziani Adriana; 2018; Havard Fármacos en enfermería; 5a. ed., Editorial El Manual Moderno, Ciudad de México, México. Disponible en: Havard-Farmacos-en-Enfermeria-5a-Edicion.pdf

Última actualización: [14/01/2023]




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