Anatomia de los Músculos Faciales

Última modificación el 04/08/2020 por Lorena Plazas

Características y Funciones

Los músculos de la cara son tantos y tan variados que puede resultar muy difícil imaginarse cómo puede distribuirse en un espacio tan pequeño una cantidad tan grande de grupos musculares, que además tienen funciones tan específicas y diferenciadas entre sí.

La complejidad de la expresión facial, además de las funciones propias de la fonación y deglución, requieren no solo de muchos grupos musculares, sino de una coordinación extraordinaria entre los diferentes grupos de músculos para lograr una variedad tan amplia de movimientos, que van desde un simple guiño hasta el poder silbar.

Anatomía Músculos faciales
Anatomía Músculos faciales

Se pueden dividir los músculos de la cara en dos grandes grupos:

  • Pequeño tamaño y con función limitada a la expresión facial,
  • Gran tamaño con un rol fundamental en funciones tan importantes como el habla, la alimentación e incluso la respiración.

Características Generales

En su gran mayoría son músculos planos, delgados y con una relación tamaño/fuerza bastante discreta; es decir, no son músculos que tengan muchas fibras musculares ni que generen gran potencia.

Casi todos toman dos inserciones en puntos diferentes, una en los huesos de la cara y la otra en la piel del rostro o la aponeurosis de algún músculo vecino; en ocasiones pueden ser ambas.

Los músculos más grandes son la excepción a esta regla. Se trata de los maseteros, los cuales tienen sus dos inserciones en superficies óseas; son capaces de mover una articulación y, por centímetro cuadrado de superficie, están entre los músculos más poderosos del cuerpo.

Músculos faciales
Músculos faciales

Clasificación y Funciones

Los músculos de la cara se pueden clasificar según su función y según la zona anatómica con la que guardan relación.

Según su función, los músculos de la cara se pueden dividir en:

  • Músculos de la expresión
  • Músculos de la masticación

Los músculos de la expresión casi invariablemente toman inserción en hueso y piel, mientras que los de la masticación lo hacen siempre en superficies óseas.

Según su ubicación anatómica los músculos de la cara se pueden dividir en músculos:

  • Pabellones auriculares.
  • Párpados y las cejas.
  • Nariz.
  • Boca y los labios.

Músculos de los pabellones auriculares

Debido a la localización de los pabellones auriculares, su estructura y la evolución particular del ser humano —el cual ya no depende tanto del oído para sobrevivir—, los músculos de los pabellones auriculares se consideran vestigios musculares.

Aunque están presentes, su función es nula. De hecho, son excepcionales los casos de individuos con la capacidad de mover sus pabellones auriculares.

En aquellos casos en los que es posible moverlos, se debe a la acción de los músculos auricular anterior, posterior y superior, presentes en todas las personas pero en muy pocos casos con la fuerza suficiente como para tener un efecto visible.

Músculos de los párpados y las cejas 

Su función principal es generar el movimiento de las cejas, fruncir el ceño y, sobre todo, permitir la apertura ocular; a este grupo pertenecen los músculos:

  • Occipitofrontal
  • Piramidal
  • Superciliar.
  • Orbicular de los párpados.

Este último es el más importante de todos, ya que permite el cierre ocular; se trata de un músculo grande, plano y de forma circular que rodea la parte externa de las órbitas.

Está dividido en varias porciones que permiten cerrar los ojos suavemente o “apretar” los ojos mientras se cierran.

La función opuesta (apertura ocular) se debe a la acción sinérgica del músculo elevador del párpado superior, que “levanta” el párpado como una persiana conforme el orbicular de los párpados se relaja, permitiendo que el párpado inferior caiga casi por gravedad.

Es importante recordar que el elevador del párpado superior no se considera un músculo de la cara, ya que nace en el interior de la órbita y termina en el párpado superior; además, su inervación depende del III par craneal (motor ocular común), a diferencia de los músculos de la cara, cuya inervación es responsabilidad del VII par craneal (nervio facial).

Músculos de la nariz

De estos músculos solo uno (piramidal de la nariz) tiene que ver con la expresión, mientras  que el resto tiene una función específica en el aparato respiratorio.

  • Piramidal de la nariz
  • Transverso de la nariz.
  • Mirtiforme.
  • Dilatador de la nariz.
Musculo Multiforme Nariz
Musculo Multiforme Nariz

El músculo mirtiforme es responsable de “deprimir” el ala nasal y así cerrar la entrada de las fosas nasales, siendo esto particularmente útil a la hora de limitar la entrada de impurezas como polvo a la vía respiratoria superior.

El transverso y el dilatador de la nariz actúan de manera sinérgica para hacer lo contrario: dilatar la entrada de la fosa nasal para permitir que el aire entre con más facilidad.

Por lo general, su acción no es visible salvo en los casos de distrés respiratorio severo, cuando su efecto es tan evidente que da lugar a un signo clínico conocido como aleteo nasal, el cual consiste en la elevación del ala de la nariz con cada inspiración.

Músculos de la boca y los labios

Son los más numerosos y más ampliamente distribuidos, ocupando más del 60 % del área total de la cara.

Estos músculos son los responsables de la mayor parte de las expresiones faciales. Además, algunos ayudan en la fonación, y unos muy particulares permiten la masticación: los maseteros

  • Buccinador.
  • Orbicular de los labios.
  • Elevador común de la nariz y del labio superior.
  • Elevador propio del labio superior.
  • Músculo canino.
  • Cigomático mayor.
  • Cigomático menor.
  • Risorio.
  • Triangular de los labios.
  • Cuadrado del mentón.
  • Borla del mentón.
  • Masetero.
Risorio
Risorio

Todos estos músculos, inervados casi en su totalidad por el nervio facial, son responsables de las cientos de expresiones faciales del rostro humano.

Por ejemplo, la sonrisa es consecuencia de la contracción del risorio y de los músculos cigomático mayor y menor; así mismo, la contracción leve de este par de músculos permite elevar la comisura labial.

El buccinador retrae las comisuras labiales; esto permite silbar, tocar instrumentos de viento y desalojar los alimentos que se acumulan en el área vestibular de la encías.

El orbicular de los labios es otro músculo especializado que permite cerrar la boca, además de ayudar en el complejo de movimientos necesarios para succionar.

Finalmente está el masetero que, junto con los músculos pterigoideos (pertenecientes a la fosa pterigoidea), forma parte de los músculos masticadores.

Es capaz de ejercer una presión de 90 kg/cm2, lo cual lo convierte en uno de los músculos más fuertes del cuerpo considerando la relación tamaño/fuerza ejercida.

Toma inserción en el arco cigomático y en la rama ascendente del maxilar inferior, permitiendo el cierre bucal y la masticación.

Para ello trabajan en sinergia con el resto de los músculos masticadores y en coordinación con los músculos del cuello, responsables de la apertura bucal (digástrico, milohioideo, músculos infrahioideos, entre otros).

Anatomía Músculos faciales
Información del autor
  1. Pessa, J. E., Zadoo, V. P., Adrian, J. E., Yuan, C. H., Aydelotte, J., & Garza, J. R. (1998). Variability of the midfacial muscles: analysis of 50 hemifacial cadaver dissections. Plastic and reconstructive surgery102(6), 1888-1893.
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Última actualización: [04/08/2020]