Manejo de fallecidos y autopsia por Covid-19 Incluye video

Al escribir el artículo; no pude dejar este comentario en cualquier sitio. Soy enfermera de una Terapia Intensiva y he presenciado el desenlace de muchísimos pacientes. Quiero dejarles esta reflexión: ″Siempre recuerden que el óbito al que estamos preparando se le debe todo el respeto y dignidad. El fallecido fue una persona que no sabemos nada de su vida; pudo ser un padre de familia, abuelo, un hijo…con una historia, con una vida….y merece nuestro mayor respeto″.

Manejo de fallecidos por COVID-19

Los pacientes fallecidos por COVID-19, todavía pueden contener virus vivos en los pulmones y otros órganos y es preciso tomar medidas de protección respiratoria complementarias durante los procedimientos que generan aerosoles de partículas pequeñas.

Aunque no hay evidencia sólida hasta la fecha del riesgo de infección a partir de cadáveres de personas fallecidas por COVID-19, de acuerdo a lo observado para otros virus respiratorios y por el principio de precaución, se considera que estos cadáveres podrían suponer un riesgo de infección para las personas que entren en contacto directo con ellos.

Los cadáveres se clasifican en tres categorías según la enfermedad que causó el fallecimiento. (Categoría I, II y III). Un paciente fallecido por Covid-19 es considerado Categoría II, ya que el contagio se puede producir al tocar superficies u objetos contaminados, y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca. Fuente: Manejo Seguro de cadáveres del Ministerio de Salud de la Nación (Categorización de infecciones en cadáveres según riesgo de contagio y modo de transmisión). Ver imagen 1.

Imagen 1: Categorización de infecciones en cadáveres según riesgo de contagio y modo de transmisión

Antes de proceder al traslado del cadáver, debe permitirse el acceso de los familiares para una despedida sin establecer contacto físico con el cadáver, ni con las superficies u otros enseres de su entorno o cualquier otro material restringiendo a los más próximos y cercanos. Las personas que entren deben tomar las precauciones de transmisión por contacto y gotas, siendo suficiente una bata desechable, unos guantes y una mascarilla quirúrgica.

Recomendaciones para Enfermería

  1. Se limitarán al mínimo imprescindible las actuaciones sobre el cadáver.
  2. No debe realizarse la extracción de sondas, tubos y/o drenajes que se le hayan colocado al cadáver.
  3. Se deben tapar los orificios con un algodón embebido en una solución desinfectante de uso hospitalario (Amonio Cuaternario o similar), o con una solución de hipoclorito sódico que contenga 5.000 ppm de cloro activo (dilución 1:10 de una lejía con concentración 40-50 gr/litro preparada recientemente).
Imagen 2: Equipo de protección personal

Procedimiento

  1. El cadáver debe introducirse en una bolsa plástica de alta densidad, impermeable y con cierre hermético, debidamente identificada como material infectocontagioso, que reúna las características técnicas sanitarias de resistencia a la presión de los gases en su interior, estanqueidad e impermeabilidad.
  2. La introducción del cuerpo en la bolsa se debe realizar dentro de la propia habitación de aislamiento.
  3. La bolsa, una vez cerrada y con el cadáver en su interior, se deberá pulverizar con desinfectante de uso hospitalario o con una solución de hipoclorito sódico que contenga 5.000 ppm de cloro activo (dilución 1:10 de una lejía con concentración 40-50 gr/litro preparada recientemente).
  4. La bolsa deberá llevar la identificación de la persona fallecida; siendo esta una tarjeta impermeable. Ver imagen 3.
  5. El cadáver adecuadamente empacado en la bolsa se puede sacar sin riesgo para conservarlo en el depósito mortuorio, colocarlo en un ataúd para llevarlo al tanatorio, enviarlo al crematorio o realizar el entierro. Ver imagen 4.
  6. El cuerpo del fallecido debe transferirse al depósito lo antes posible.
  7. El personal de salud que se encarga de la preparación del cadáver debe utilizar el mismo tipo de EPP que durante la atención del paciente. Ver imagen 2.
  8. Los cadáveres pueden ser enterrados o incinerados.
Imagen 3: Tarjeta de identificación

Autopsia

Se recomienda no realizar autopsia a los cadáveres de personas fallecidas por COVID-19, ya fuesen casos clasificados como caso en investigación, probable o confirmado, salvo indicaciones clínicas fundamentadas.

En nuestro país en ocasión de la Pandemia por Gripe A, en aquellas circunstancias en que se produjeron fallecimientos con diagnóstico de certeza o sospechosos de Influenza A H1N1, y que no hubiera indicios de criminalidad, la práctica de autopsia no fue obligatoria, apoyando la medida la Resolución 946/09 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

  1. Si la autopsia se considera realmente necesaria y se puede garantizar que ésta se realiza en un ambiente seguro se podrá llevar a cabo, cumpliendo las recomendaciones respecto al equipo de protección individual y la minimización de la producción de aerosoles.
  2. Se deben seguir los protocolos de descontaminación, mantenimiento y eliminación de residuos utilizados habitualmente para otro tipo de microorganismos con el riesgo de propagación y mecanismo de transmisión similar.
  3. La autopsia debe realizarse en un lugar bien ventilado.

Equipo de protección individual para las autopsias

Todo el personal deberá utilizar un equipo de protección individual que consistirá en:

  1. Atuendo de quirófano, con camisa y pantalón o indumentaria equivalente.
  2. Bata de uso único, impermeable, de manga larga y delantal (obligatorio si la bata no es impermeable).
  3. Mascarilla con filtro de partículas cuya protección corresponde a la norma N95 certificada por el NIOSH, o según la norma de la Unión Europea a FFP2.
  4. Si se realizaran maniobras en las que se puedan generan aerosoles se colocará una mascarilla FFP3.
  5. Protección ocular ajustada de montura integral o protector facial completo (preferente).
  6. Doble guante de nitrilo y látex.
  7. Gorro.
  8. Botas altas hasta la rodilla.
  9. Calzas.

Transporte al tanatorio

El personal de la funeraria debe ser informado que se trata de un cadáver de una persona fallecida por COVID-19. Las personas que realicen estas actuaciones deberán aplicar medidas de protección similares a las recomendadas para el personal sanitario que atiende a pacientes de COVID-19.

Se debe informar al personal de la funeraria si el paciente fuese portador de estimuladores cardiacos (marcapasos) u otros aparatos a pilas. Se recomienda limitar al mínimo imprescindible las actuaciones sobre el cadáver, ejemplo extracción de marcapasos.

No se deben realizar actuaciones de limpieza ni intervenciones de tanatopraxia o tanatoestética sobre el cadáver.

  1. Tras la correcta introducción del cadáver y desinfección de la bolsa impermeable, la manipulación exterior de esta o del ataúd que la contenga no conlleva riesgos.
  2. El personal que intervenga en el transporte deberá ser informado previamente, así como del procedimiento a seguir en el caso de producirse un incidente.
  3. De efectuarse servicio de velatorio, éste será con el ataúd cerrado, conteniendo el cadáver introducido en la bolsa impermeable con las precauciones detalladas anteriormente.
Imagen 4: Traslado del cadáver

Féretro y destino final

La disposición final de los cuerpos puede tener cuatro destinos de acuerdo con los ritos religiosos, las costumbres del lugar y/o las disposiciones judiciales emanadas de la autoridad competente, a saber:

  • Conservación.
  • Inhumación.
  • Cremación.
  • Traslado al extranjero.

La inhumación, que resulta ser el fin más buscado en caso de fallecimientos individuales, múltiples y masivos, debe cumplir con algunas normas básicas, en especial la de identificación y registro de las tumbas, aislamiento de los predios, cumplimiento de normas de salud pública y de procedimientos de bioseguridad y respeto a los principios de diversidad y no discriminación.

  1. La bolsa impermeable conteniendo el cadáver puede introducirse en un féretro normal, sin que sean precisas precauciones especiales.
  2. El destino final puede ser entierro o incineración, en las condiciones habituales.
  3. Las cenizas pueden ser objeto de manipulación sin que supongan ningún riesgo.

Consideraciones importantes

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) señaló, en primera instancia, que el riesgo de contagio durante buena parte del manejo de estos cadáveres es “alto” y que debe ser realizado siempre por grupos de dos personas debidamente protegidos con las mismas herramientas que utiliza el personal médico para tratar pacientes de Covid-19.

Fallecimiento en la casa

En caso de tratarse de una situación dentro de una vivienda, luego de retirado el cuerpo, los familiares deben:

  • Ventilar el ambiente.
  • Desinfectar el lugar dónde se produjo el fallecimiento y el camino de salida que siguió el cuerpo.
  • Usar guantes y tapabocas en todo momento.
  • Lavar la ropa de cama y otras ropas con jabón, sin sacudir y con mínimo contacto posible.

Salas velatorias

Los encargados por parte de la funeraria deben colocarse los elementos de protección personal según el protocolo y “antes de entrar al edificio” ya que “todos los ambientes y personas presentes implican riesgo de contagio” y se les recomienda evitar el uso de celular, beber, comer y / o fumar en cualquier momento del operativo.

  • El cuerpo que está en una bolsa porta cadáveres íntegra y dentro de un ataúd (cerrado) no representa riesgo de contagio o propagación.
  • No está permitida ninguna acción estética sobre el cadáver.
  • La cremación del cuerpo es opcional y no obligatoria.
  • Las cenizas producto de la cremación no transmiten el virus.
  • Aunque se reconoce su trascendencia cultural, los velatorios para cualquier tipo de causa de fallecimiento se encuentran suspendidos mientras dure la cuarentena por tratarse de reuniones sociales.
  • Todo acto de ese tipo, por breve y acotado que sea, debe hacerse a “cajón cerrado”, indicó la EAAF.

Actualización ➡ persistencia del virus en los fallecidos

Un artículo publicado en la Revista Internacional de Enfermedades Infecciosas analiza un tema inusual con respecto a la infección por Covid-19, a saber, la persistencia del virus en los fallecidos.

SARS-CoV-2 detectado un mes después de la muerte

El genoma del SARS-CoV-2 se descubrió en ciertos órganos de un cadáver exhumado un mes después de su muerte. Sin embargo, todavía hoy nadie puede responder a la pregunta: “¿Cuánto tiempo puede persistir el virus en el cuerpo de una persona fallecida?”.

La presencia de fragmentos genómicos no es suficiente por sí sola para concluir que existe un riesgo infeccioso, porque el virus no está necesariamente vivo. Como todo virus envuelto, la temperatura y la humedad son factores que influyen en su supervivencia.

El cuerpo en cuestión había sido enterrado en un ataúd de zinc. Los órganos eran claramente identificables y estaban relativamente bien conservados. Según los autores, la cantidad de virus detectada en un cadáver dependería tanto de los órganos y tejidos infectados como de las condiciones del entierro.

Pulmón y corazón

Se analizaron los pulmones, el corazón y los riñones para detectar la presencia del virus. Se han identificado genomas virales tanto en los pulmones como en el corazón, pero no en los riñones. El virus detectado no estaba vivo. Por tanto, los autores concluyeron que el SARS-CoV-2 podría mantenerse en los tejidos a una temperatura de 20°C a pesar de la lisis celular y durante un período de 30 días. 

Tanto las recomendaciones para el personal de la funeraria y cementerio como para los deudos emitidas por el EAAF se pueden descargar completas en https://eaaf.org/el-eaaf-lanza-guias-practicas-para-el-manejo-de-cuerpos-asociados-a-covid-19-en-argentina/

Óbito por Covid-19

En el siguiente video se pretende demostrar el trabajo del personal de salud con los óbitos por Covid-19.

https://www.youtube.com/watch?v=tL3PSHjf-Gs&ab_channel=EnfermeriaBuenosAires


Fuente bibliográfica
  1. Organización Mundial de la Salud. 2014. Directrices de la OMS: Prevención y control de las infecciones respiratorias agudas con tendencia epidémica y pandémica durante la atención sanitaria. Disponible en: https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2014/2014-cha-prevencion-control-atencionsanitaria.pdf
  2. Ministerio de Sanidad. 2020. Sociedad Española de Anatomía Patológica. Procedimiento para el manejo de cadáveres de casos de COVID-19. Versión del 13 de marzo de 2020. Disponible en: https://www.seap.es/documents/10157/1811351/Procedimiento+                                                                     para+el+manejo +de+cad%C3%A1veres.pdf/a0f7f59c-6777-4476-b10e-c07f94f7d8d3
  3. Ministerio de Salud de la Nación. COVID-19 Recomendaciones para el manejo de cadáveres. 2020. Disponible en: https://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000001895cnt-covid19-manejo-cadaveres.pdf
  4. Hospital Militar Central. 2020. Protocolo de acción frente al nuevo coronavirus (COVID-19), Servicio de Infectologia. Ejercito Argentino, Argentina. Disponible en: file:///C:/Users/loren/OneDrive/Pictures/Enfermeria/ Protocolo%20Covid% 20HMC. pdf
  5. Equipo Argentino de Antropología Forense, 2020, Guia practica para el manejo de cuerpos asociados al COVID-19. Disponible en: eaaf.org/el-eaaf-lanza-guias-practicas-para-el-manejo-de-cuerpos-asociados-a-covid-19-en-argentina/
  6. By  | Orange County Register, imagen portada.
  7. COVID-19: ¿Qué persistencia post-mortem? –  Medscape  – 14 de abril de 2021.

Información del autor
  1. Plazas Lorena. Enfermera. Elaboración de artículo para el blog Enfermeria Buenos Aires.

Última actualización: [ 26/08/2021 ]

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