La muerte y las circunstancias, según la edad de un niño y su estadio de desarrollo

Comprensión de la muerte en niños

Última modificación el 17/08/2020 por Lorena Plazas

Lactantes

Aunque los lactantes no reconocen la muerte, los sentimientos de pérdida y separación son parte del proceso de crear una conciencia de la muerte.

Los niños que han sido separados de sus madres y privados de crianza pueden presentar cambios tales como:

  • languidez
  • silencio
  • incapacidad de respuesta a una sonrisa o un arrullo
  • cambios físicos, incluso pérdida de peso
  • disminución de la actividad
  • falta de sueño

2 a 3 tres años de edad

En esta gama de edades, los niños confunden a menudo la muerte con el dormir y pueden sentir ansiedad. En las fases tempranas de la aflicción, los niños que perdieron a un ser querido pueden exhibir pérdida del habla y sufrimiento generalizado.

3 a 6 años de edad

En esta gama de edades, los niños consideran que la muerte es una especie de sueño: la persona está viva, pero de modo limitado. No separan plenamente la muerte de la vida y pueden creer que el difunto sigue vivo (por ejemplo, en el lugar donde fue enterrado) y a menudo hacen preguntas acerca de las actividades de la persona difunta (por ejemplo, ¿cómo va a comer?, ¿cómo va a ir al baño?, ¿cómo va a respirar o a jugar?).

Comprensión de la muerte en niños
Comprensión de la muerte en niños

Los niños pequeños pueden reconocer la muerte física pero considerarla una situación temporaria o gradual, reversible y no definitiva (como irse y regresar, o cómo jugar a las escondidas).

El concepto que tiene un niño de la muerte puede incluir el pensamiento mágico; es decir, la idea de que sus pensamientos pueden causar acciones.

Los niños pueden sentir que deben haber hecho o pensado algo malo para enfermar o que la muerte de un ser querido ocurrió por algún pensamiento o deseo personal.

En respuesta a la muerte, los niños menores de 5 años a menudo presentarán trastornos para comer, dormir, y controlar la vejiga o el intestino.

6 a 9 años de edad

No es extraño que los niños en este intervalo de edades se vuelvan muy curiosos acerca de la muerte, haciendo preguntas muy concretas acerca de lo que le sucede al cuerpo de uno cuando deja de funcionar.

La muerte se personifica como una persona o espíritu separado: un esqueleto, un fantasma, un ángel de la muerte o un cuco. Aunque la muerte se percibe como final y amenazadora, no es universal.

Los niños en esta gama de edades empiezan a transigir, reconocen que la muerte es final y real, pero que les sucede principalmente a las personas mayores (no a ellos mismos).

Manifestaciones de aflicción que presentan los niños en esta etapa

  • fobias escolares
  • dificultades de aprendizaje
  • comportamientos antisociales o agresivos
  • pueden exhibir inquietudes hipocondríacas
  • pueden aislarse de otros
  • excesivamente atentos y pegotearse.

Los varones pueden exhibir un aumento del comportamiento agresivo y destructor (por ejemplo, pasar al acto en la escuela), expresando sus sentimientos de este modo en lugar de mostrar su tristeza abiertamente.

Comprensión de la muerte en niños
Comprensión de la muerte en niños

Cuando un padre muere, los hijos se pueden sentir abandonados tanto por el padre difunto como por el padre sobreviviente, ya que el padre sobreviviente está con frecuencia preocupado con su propia aflicción y es menos capaz apoyar emocionalmente al niño.

9 años de edad y más

Cuando el niño cumple los 9 años de edad, la muerte se entiende como inevitable y ya no se considera como un castigo. Al cumplir los 12 de edad, el niño ve a la muerte como irreversible y universal.

Cuadro sobre la aflicción y estadios de desarrollo

Edad Comprensión de la muerte Manifestaciones de aflicción
Lactancia hasta los 2 años Todavía no es capaz de comprender la muerte. Quietud, irritabilidad, disminución de la actividad, sueño precario y pérdida de peso.
La separación de la madre produce cambios.
2 a 6 años La muerte es como dormir. Hace muchas preguntas (¿Cómo va al baño? ¿Cómo come?).
Problemas para alimentarse, dormir y controlar la vejiga y los intestinos.
Miedo al abandono.
Rabietas.
La persona muerta continúa viva y funciona de alguna forma. Pensamiento mágico (¿Pensé o hice algo que causó la muerte? ¿Como cuando dije te odio y deseo que te mueras?).
La muerte es temporaria, no final.
La persona muerta puede revivir.
6–9 años Se piensa que la muerte es una persona o un espíritu (esqueleto fantasma o cuco). Curiosidad sobre la muerte.
Hace preguntas específicas.
Puede tener miedos exagerados en relación con la escuela.
La muerte es final y atemorizante. Puede tener comportamientos agresivos (especialmente si es varón).
Algunas preocupaciones sobre enfermedades imaginarias.
La muerte les ocurre a los otros; no me va a pasar a MÍ. Se puede sentir abandonado.
9 años y más Todos morirán. Emociones intensas, culpa, rabia y vergüenza.
Ansiedad más fuerte sobre la propia muerte.
Cambios de humor.
La muerte es final y no se puede alterar. Miedo al rechazo; no querer ser diferente de los compañeros.
Hasta yo moriré. Cambios en los hábitos alimentarios.
Trastornos del sueño.
Conductas regresivas (pérdida de interés por las actividades al aire libre).
Conductas impulsivas.
Se siente culpable de estar vivo (especialmente cuando se trata de la muerte de un hermano, una hermana o un compañero).
Información del autor
  1. “Aflicción, duelo y manejo de la pérdida (PDQ®)–Versión para profesionales de salud. Instituto Nacional del Cáncer”.
  2. https://web.archive.org/web/20190409122358/https://www.cancer.gov/espanol/cancer/cancer-avanzado/cuidadores/planificacion/perdida-pdq
  3. https://pxhere.com

Última actualización: [22/06/2019]