Importancia de la salud preventiva

Hábitos para una salud preventiva

Es importante antes de visitar un Centro Médico o Policlínico tener hábitos de salud preventiva y así poder evitar enfermedades. Son pocas las personas que se someten a chequeos médicos periódicos lo que lleva a la detección temprana de factores de riesgo que se pueden modificar para la prevención de enfermedades o iniciar los tratamientos adecuados de forma oportuna y así brindar una mejor calidad de vida.

Es fundamental adoptar prácticas de autocuidado desde temprana edad y que estas formen parte del desarrollo físico y mental, y que sean enseñadas a nuevas generaciones para seguir cultivando una vida sana, lejos de hábitos insanos y decisiones erradas, consiguiendo así, un bienestar integral y un mejor proyecto de vida.

El autocuidado va más allá de adoptar medidas para mantener la salud física. Las acciones del autocuidado de la salud no solo son para conservarla, sino también para recuperarse de  enfermedades y afrontar las consecuencias de estas para tener una mejor calidad de vida, es por ello que en la actualidad se habla de salud integral, que no solo abarca el bienestar físico sino también el emocional.

Hay que dejar atrás esa costumbre de acudir al médico únicamente cuando se presenta alguna enfermedad; ya que esta puede llegar a limitar alguna de las actividades de la vida diaria. En caso de no cuidarse estarán siempre de respaldo las instituciones de la salud a través de sus diferentes especialidades médicas.

Se le debe dar más importancia a la medicina preventiva que a la curativa.

Prevención 

Según la OMS, Organización Mundial de la Salud; la prevención se define como la “Medida destinada no solamente a prevenir la aparición de la enfermedad, tales como la reducción de factores de riesgo, sino también a detener su avance y atenuar sus consecuencias una vez establecida”. Existen tres niveles de prevención y ellos son: Primaria, Secundaria y Terciaria.

Prevención Primaria

Son medidas orientadas a evitar la aparición de una enfermedad o problema de salud mediante el control de los factores causales y los factores predisponentes o condicionantes.
Las estrategias para la prevención primaria pueden estar dirigidas a prohibir o disminuir la exposición del individuo al factor nocivo, hasta niveles no dañinos para la salud. El objetivo de las acciones de prevención primaria es disminuir la incidencia de la enfermedad.

Ejemplos:

  • Uso de condones para la prevención del VIH, enfermedades de transmisión sexual y embarazo.
  • Vacunación.
  • Sanidad ambiental: prohibición del fumado en lugares públicos.
  • Higiene alimentaria: manipulación sanitaria de alimentos.
  • Programas educativos sobre la prevención del VIH y la hepatitis.

Prevención Secundaria

Está destinada al diagnóstico precoz de la enfermedad incipiente (sin manifestaciones clínicas). Significa la búsqueda en sujetos “aparentemente sanos” de enfermedades lo más precozmente posible. Comprende acciones en consecuencia del diagnóstico precoz y tratamiento oportuno. Estos objetivos se pueden lograr a través del examen médico periódico y la búsqueda de casos (Pruebas de Screening).

En la prevención secundaria, el diagnóstico temprano, la captación oportuna y el tratamiento adecuado, son esenciales para el control de la enfermedad. La captación temprana de los casos y el control periódico de la población afectada para evitar o retardar la aparición de las secuelas es fundamental. Lo ideal sería aplicar las medidas preventivas en la fase preclínica, cuando aún el daño al organismo no está tan avanzado y, por lo tanto, los síntomas no son aún aparentes.

Esto es particularmente importante cuando se trata de enfermedades crónicas. Se pretende reducir la prevalencia de la enfermedad.

Ejemplos:

  • Detección sistemática de lesiones precancerosas del cuello del útero.
  • Localización de fenilcetonuria en los recién nacidos.
  • Monitoreo de Hipertensión Arterial en sus estadios iniciales y tratamiento en personas de mediana edad y edad avanzada realizando un control periódico y seguimiento, para observar la evolución y detectar a tiempo posibles secuelas.
  • Pruebas de rastreo de sordera en trabajadores.

Prevención Terciaria

Se refiere a acciones de rehabilitación brindadas a las personas con el fin de que puedan utilizar sus capacidades, y de esta manera reintegrarse a la sociedad. El objetivo es reducir el progreso o las complicaciones de una enfermedad ya establecida mediante un correcto diagnóstico, tratamiento y rehabilitación física, psicológica y social. En la prevención terciaria son fundamentales el control y seguimiento del paciente, para aplicar el tratamiento y las medidas de rehabilitación oportunamente.

Se trata de minimizar los sufrimientos causados al perder la salud; facilitar la adaptación de los pacientes a problemas incurables y contribuir a prevenir o a reducir al máximo las recidivas de la enfermedad.

Ejemplos:

  • Rehabilitación de pacientes con Accidentes Cerebrovasculares.
  • Pérdida de miembros.
  • Realización de fisioterapia luego de retirar un yeso por fractura.
  • Ceguera.
Información del autor
  1. Plazas Lorena. Licenciada en Enfermeria. Trabajo propio
  2. https://blog.prevencionsalud.com.ar/mejor-prevenir-que-curar-la-importancia-de-la-medicina-preventiva
Referencias bibliográficas
  1. Vignolo, J; Vacarezza, M; Niveles de atención, de prevención y atención primaria de
    la salud, 2011, Prensa Médica Latinoamericana, Uruguay. Disponible en: http://www.scielo.edu.uy/pdf/ami/v33n1/v33n1a03.pdf
  2. OMS, Organización Mundial de la Salud, 2010, La Atención Primaria de la Salud. Más Necesaria que Nunca. Informe sobre la Salud en el Mundo. Ginebra, Citado 25/3/2010. Disponible en: http://www.who.int/whr/2008/08_report_es.pdf

Última actualización: [31/01/2020]