Trastorno depresivo persistente y disfórico premenstrual

Trastorno depresivo persistente

Los síntomas depresivos que persisten durante  2 años sin remisión se clasifican como trastorno depresivo persistente, una categoría que consolida trastornos anteriormente denominados trastorno depresivo mayor crónico y trastorno distímico.

Los síntomas generalmente comienzan de forma insidiosa durante la adolescencia y pueden durar muchos años o décadas. La serie de síntomas a menudo fluctúa por encima y por debajo del umbral del episodio depresivo mayor.

Los pacientes afectados pueden presentarse habitualmente

  • Negativos
  • Pesimistas
  • Sin sentido del humor
  • Pasivos
  • Obnubilados
  • Introvertidos
  • Hipercríticos respecto de sí mismos y de los demás
  • Quejumbrosos

Los pacientes con trastorno depresivo persistente también es más probable que tengan ansiedad subyacente, abuso de sustancias o trastornos de la personalidad (p. ej., personalidad de tipo límite).

Para el diagnóstico, los pacientes deben haber tenido un estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, con más días presente que ausente durante ≥ 2 años, más ≥ 2 de los siguientes:

  • Falta o exceso de apetito

  • Insomnio o hipersomnia

  • Pérdida de energía o fatiga

  • Baja autoestima

  • Falta de concentración o dificultad para tomar decisiones

  • Sentimientos de desesperanza

Trastorno disfórico premenstrual

El trastorno disfórico premenstrual implica síntomas de ánimo y ansiedad que están claramente relacionados con el ciclo menstrual, con inicio en la fase premenstrual y un intervalo libre de síntomas después de la menstruación.

Los síntomas deben estar presentes durante la mayoría de los ciclos menstruales durante el pasado año.

Las manifestaciones son similares a las del síndrome premenstrual pero son más intensas, causando malestar clínicamente significativo y/o notable deterioro de la actividad laboral o social.

El trastorno puede comenzar en cualquier momento después de la menarquia; puede empeorar a medida que la menopausia se acerca, pero cesa después de la menopausia. La prevalencia se estima en 2 a 6% de las mujeres que menstrúan en un intervalo dado de 12 meses.

Para el diagnóstico, los pacientes deben presentar ≥ 5 síntomas durante la semana anterior a la menstruación. Los síntomas deben comenzar a remitir a los pocos días después de la aparición de la menstruación y son mínimos o nulos en la semana después de la menstruación.

Los síntomas deben incluir ≥ 1 de los siguientes:

  • Notables cambios de ánimo (p. ej., repentina tristeza o ganas de llorar)

  • Irritabilidad o furia o aumento de los conflictos interpersonales

  • Estado de ánimo notablemente deprimido, desesperanza o pensamientos de desvalorización

  • Marcada ansiedad, tensión nerviosa

  • Disminución de interés en las actividades habituales

  • Dificultad para concentrarse

  • Falta de energía o fatiga

  • Marcado cambio en el apetito, atracones o antojos de alimentos específicos

  • Hipersomnia o insomnio

  • Sentimiento de que las cosas lo superan o que está fuera de control

  • Síntomas físicos tales como hipersensibilidad en las mamas o hinchazón, dolor articular o muscular, distensión abdominal y aumento de peso

Especificadores

La depresión mayor y el trastorno depresivo persistente pueden incluir uno o más especificadores que describen manifestaciones adicionales durante un episodio depresivo:

  • Angustia con ansiedad: Los pacientes se sienten tensos e inusualmente inquietos; tienen dificultad para concentrarse porque se preocupan o tienen miedo de que algo terrible pueda suceder, o sienten que pueden perder el control de sí mismos.

  • Características mixtas: Los pacientes también tienen ≥ 3 síntomas maníacos o hipomaníacos (p. ej., estado de ánimo elevado, grandiosidad, mayor locuacidad de lo habitual, fuga de ideas, disminución del sueño).

  • Melancolía: Los pacientes han perdido el placer en casi todas las actividades o no responden a estímulos habitualmente placenteros. Pueden sentirse abatidos y desesperanzados, sentir culpa excesiva o inapropiada, despertarse temprano en la mañana, presentar marcado retraso o agitación psicomotriz, y anorexia o pérdida de peso significativas.

  • Atípico: El estado de ánimo de los pacientes mejora temporalmente en respuesta a acontecimientos positivos (p. ej., la visita de los hijos). También presentan ≥ 2 de los siguientes: reacción exagerada a la crítica o el rechazo percibido, sensación de parálisis aplomada (una sensación de pesadez, por lo general en las extremidades), aumento de peso o aumento del apetito e hipersomnia.

  • Psicótico: Los pacientes tienen delirios y/o alucinaciones. Las ideas delirantes suelen relacionarse con haber cometido pecados o crímenes imperdonables, albergar trastornos incurables o vergonzosos o ser perseguidos. Las alucinaciones pueden ser auditivas (p. ej., oír voces acusatorias o condenatorias) o visuales. Cuando sólo se describen voces, debe considerarse cuidadosamente si éstas representan verdaderas alucinaciones.

  • Catatónica: Los pacientes presentan retraso psicomotor intenso, participan excesivamente en una actividad sin sentido y/o se retraen; algunos pacientes gesticulan o imitan el habla (ecolalia) o el movimiento (ecopraxia).

  • Inicio periparto: El inicio es durante el embarazo o dentro de las 4 semanas después del parto. Puede identificarse características psicóticas; el infanticidio se asocia a menudo con episodios psicóticos que implican alucinaciones de comando para matar al bebé o ideas delirantes de que el niño está poseído.

  • Patrón estacional: los episodios ocurren en un momento determinado del año, con mayor frecuencia en otoño o invierno.

Información del autor
  1. Enfermería Buenos Aires
  2. Lorena Plazas. Enfermera.Las conclusiones que se exponen están basadas en mi experiencia como enfermera de neuropsiquiátrico. Trabajo propio

Última actualización: [14/06/2019]