Tratamiento de Cáncer primario de Hígado en adultos en estadios 0, A y B.

Trasplante de hígado

Última modificación el 30/06/2020 por Lorena Plazas

Opciones de tratamiento para el cáncer de hígado en estadio 0, A y B

Hay tres tratamientos potencialmente curativos que son aceptables para CHC pequeños de un solo nódulo en pacientes con funcionamiento hepático bien preservado.

  • Resección quirúrgica.
  • Trasplante de hígado.
  • Ablación.

Con la resección y el trasplante se logran los mejores desenlaces en pacientes aptos bien seleccionados y, por lo general, se consideran la primera opción con intención curativa.

1. Resección quirúrgica

La cirugía es el tratamiento principal para el CHC.

La evaluación preoperatoria incluye:

  • Tomografía computarizada helicoidal trifásica
  • Imaginología por resonancia magnética
  • Ambas

Ambas para determinar la presencia de la diseminación de un tumor a través de planos interlobulares y el posible compromiso del hilio hepático, las venas hepáticas y la vena cava inferior.

Los tumores sólo se pueden resecar si hay una cantidad suficiente de parénquima hepático que se pueda salvar con un flujo adecuado de entrada y salida vascular y biliar.

En general, los pacientes con cirrosis bien compensada pueden tolerar la resección de hasta 50 % de su parénquima hepático.

Resección quirúrgica para pacientes que satisfagan los siguientes criterios:

  • Una masa solitaria.
  • Buen estado funcional.
  • Pruebas de la función hepática normales o mínimamente anormales.
  • Sin pruebas de hipertensión portal.
  • Sin datos de cirrosis más allá de la clase A de Child-Pugh.

Después de considerar la localización y el número de tumores, y el funcionamiento hepático del paciente, solo de 5 a 10 % de los pacientes de cáncer de hígado probarán tener una enfermedad localizada susceptible de resección.

Procedimientos de la resección quirúrgica

  • Resección segmentaria.
  • Lobectomía hormono-linfática.
  • Lobectomía ampliada.

Las tasas de supervivencia general (SG) a 5 años después de la resección curativa oscilan entre 27 y 70 %, y dependen del estadio del tumor y la función hepática subyacente.

En pacientes con enfermedad multifocal limitada la resección hepática es objeto de controversia.

2.Trasplante de hígado

El trasplante de hígado es un tratamiento potencialmente curativo del CHC y tiene el beneficio de tratar la cirrosis subyacente; pero la escasez de donantes de órganos limita la disponibilidad de este modo de tratamiento.De acuerdo con los criterios de Milán, los pacientes de CHC con una única lesión menor de 5 cm, o de 2 a 3 lesiones menores de 3 cm son aptos para un trasplante de hígado.

Criterios para el trasplante

La ampliación de los criterios de trasplante aceptados para el CHC no se sustenta en datos congruentes.

Se considera un trasplante de hígado si la resección queda excluida como consecuencia de lesiones tumorales múltiples y pequeñas (≤3 lesiones, cada una de <3 cm), o si la función hepática está afectada (Clase B y C de Child-Pugh).

En aquellos pacientes que cumplen con los requisitos, el trasplante se relaciona con una tasa de SG a 5 años de aproximadamente 70 %.

Trasplante de hígado

3.Ablación

Cuando la escisión del tumor, ya sea por trasplante o resección, no es posible o conveniente, se puede utilizar la ablación si se puede acceder al tumor por vía percutánea o, de ser necesario, mediante una cirugía mínimamente invasiva o abierta.

La ablación puede ser particularmente útil para los pacientes de CHC en estadio temprano con localización central en el hígado y que no se pueden extirpar quirúrgicamente sin un sacrificio excesivo del parénquima funcional.

La ablación se puede lograr de las siguientes maneras:

  • Cambio en la temperatura (por ejemplo, ablación por radiofrecuencia [ARF], microondas o crioablación).
  • Exposición a una sustancia química (por ejemplo, inyección percutánea de etanol [IPE]).
  • Daño directo de la membrana celular (electropermeabilización definitiva).

Con la ablación, se debe considerar incluir un margen de hígado normal alrededor del tumor. La ablación está relativamente contraindicada para las lesiones muy próximas a las vías biliares, el diafragma u otros órganos intraabdominales que se podrían lesionar durante el procedimiento.

Por otra parte, cuando los tumores se localizan cerca de los vasos principales, el flujo sanguíneo en los vasos puede impedir que las técnicas de ablación térmica como la ARF alcancen la temperatura óptima. Esto se conoce como efecto de disipación del calor, que puede impedir una necrosis tumoral completa.

Con la ARF se obtienen los mejores resultados cuando el tumor mide menos de 3 cm. En esta subpoblación de pacientes, las tasas de SG a 5 años pueden ser tan altas como de 59 % y las tasas de supervivencia sin recidiva pueden no diferir significativamente de las obtenidas con el tratamiento con resección hepática. El éxito del control local disminuye progresivamente a medida que el tamaño del tumor aumenta más allá de 3 cm.

La opción de tratamiento en evaluación clínica para el cáncer primario de hígado en adultos en estadios 0, A y B es la Electropermeabilización definitiva.

Información del Autor
  1. “Tratamiento del cáncer primario de hígado en adultos (PDQ®)–Versión para profesionales de salud publicada originalmente por el Instituto Nacional del Cáncer”.
  2. https://web.archive.org/web/20190410081814/ https://www.cancer.gov/espanol/tipos/higado/pro/tratamiento-higado-          adultos-pdq
  3. https://pxhere.com

Última actualización: [18/06/2019]