NANDA II

NANDA II

Contenido

NANDA II

Definición de términos

La clasificación diagnóstica NANDA II contiene tres términos que son claves para la comprensión de la estructura organizativa que presenta dicha clasificación. Esos términos son: Eje – Dominio – Clase.

Eje

Se define como “la dimensión de la respuesta humana que se considera en el proceso diagnóstico”. Una respuesta humana puede manifestarse como positiva, negativa o representar un riesgo.

Esta dimensión se representa mediante el eje llamado potencialidad; la respuesta puede referirse a un individuo o a un grupo, lo cual se expresa mediante el eje unidad de cuidados; la respuesta puede presentarse de manera aguda o mantenerse en el tiempo, lo cual se refleja en el eje tiempo, entre otros.

En la clasificación NANDA II, los ejes se utilizan para especificar el diagnóstico según las características y manifestaciones que identifican una respuesta humana específica.

Dominio

Constituye el estrato más abstracto de la clasificación, buscando otorgar cohesión al significado de los diagnósticos agrupados dentro de un mismo dominio. Cada dominio está vinculado a una esfera específica de funcionamiento y/o comportamiento de la persona.

Clase

Constituye el nivel más concreto de la clasificación: la clase identifica aspectos más específicos dentro de un dominio. Incluye los conceptos diagnósticos, definidos como el elemento principal o esencial del diagnóstico, así como los diagnósticos que se vinculan con dichos conceptos.

Estructura de la clasificación

En la taxonomía diagnóstica NANDA II, se presentan los diagnósticos aprobados por NANDA hasta abril de 2000, dispuestos de manera alfabética y codificados con cinco dígitos consecutivos (del 00001 al 00155). NANDA contempla la incorporación de diagnósticos que sean aprobados en conferencias posteriores, sucesivas al último de la lista, sin seguir el orden alfabético actual de la clasificación.

Los 155 diagnósticos aprobados se organizan en la taxonomía diagnóstica II, donde se incluyen en los 108 conceptos diagnósticos identificados, formando parte de una clase y dentro de un dominio. Esta nueva estructura busca proporcionar una organización que facilite la información para la utilización y estudio de los diagnósticos, siendo útil para la investigación, informatización y gestión.

Desde el punto de vista de la práctica clínica, ofrece un sistema de organización que mejora la coherencia entre los diagnósticos pertenecientes al mismo «concepto diagnóstico», «clase» y «dominio».

13 Dominios

A continuación se describe la estructura de la clasificación. Ésta presenta 13 dominios con su correspondiente definición:

1. Promoción de la salud: toma de conciencia del bienestar o normalidad de las funciones y estrategias usadas para mantener el control y fomentar el bienestar y la normalidad del funcionamiento.

2. Nutrición: actividades de ingerir, asimilar y usar los nutrientes a fin de mantener y reparar los tejidos y producir energía.

3. Eliminación: secreción y excreción de los productos corporales de desecho.

4. Actividad/reposo: producción, conservación, gasto o equilibrio de los recursos energéticos.

5. Percepción/cognición: sistema de procesamiento de la información humana incluyendo la atención, orientación, sensación, percepción, cognición y comunicación.

6. Autopercepción: conciencia del propio ser.

7. Rol/relaciones: conexiones y asociaciones negativas y positivas entre personas o grupos de personas y los medios por los que demuestran tales conexiones.

8. Sexualidad: identidad sexual, función sexual y reproducción.

9. Afrontamiento/tolerancia al estrés: forma de hacer frente a los acontecimientos/procesos vitales.

10. Principios vitales: principios que subyacen en la conducta, pensamiento y conductas sobre los actos, costumbres o instituciones contemplados como verdaderos o poseedores de un valor intrínseco.

11. Seguridad/protección: ausencia de peligro, lesión física o trastornos del sistema inmunitario, preservación de las pérdidas y preservación de la protección y seguridad.

12. Confort: sensación de bienestar o comodidad física, mental o social.

13. Crecimiento/desarrollo: aumento de las dimensiones físicas, sistemas corporales y logro de las tareas de desarrollo acordes con la edad.

46 Clases

La clasificación presenta 46 clases, distribuidas en los distintos dominios, con su correspondiente definición.

1. Promoción de la salud
– 1. Toma de conciencia de la salud. ➡️ Clase
– 2. Manejo de la salud.

2. Nutrición
– 1. Ingestión.
– 2. Digestión.
– 3. Absorción.➡️ Clase
– 4. Metabolismo.
– 5. Hidratación.

3. Eliminación
– 1. Sistema urinario.➡️ Clase
– 2. Sistema gastrointestinal.
– 3. Sistema integumento.➡️ Clase
– 4. Sistema pulmonar.

4. Actividad/reposo
– 1. Reposo/sueño.
– 2. Actividad/ejercicio.➡️ Clase
– 3. Equilibrio de la energía.
– 4. Respuestas cardiovasculares/respiratorias.➡️ Clase

5. Percepción/cognición
– 1. Atención.
– 2. Orientación.
– 3. Sensación/percepción.➡️ Clase
– 4. Cognición.
– 5. Comunicación.

6. Autopercepción
– 1. Autoconcepto.
– 2. Autoestima.
– 3. Imagen corporal.➡️ Clase

7. Rol/relaciones
– 1. Roles del cuidador.
– 2. Relaciones familiares.➡️ Clase
– 3. Desempeño del rol.

8. Sexualidad
– 1. Identidad sexual.➡️ Clase
– 2. Función sexual.
– 3. Reproducción.➡️ Clase

9. Afrontamiento/tolerancia al estrés
– 1. Respuesta postraumática.
– 2. Respuestas de afrontamiento.➡️ Clase
– 3. Estrés neurocomportamental.

10. Principios vitales
– 1. Valores.➡️ Clase
– 2. Creencias
– 3. Congruencia de las acciones con los valores/ creencias.➡️ Clase

11. Seguridad/protección
– 1. Infección.
– 2. Lesión física.➡️ Clase
– 3. Violencia.
– 4. Peligros ambientales.➡️ Clase
– 5. Procesos defensivos.
– 6. Termorregulación.➡️ Clase

12. Confort
– 1. Confort físico.
– 2. Confort ambiental.➡️ Clase
– 3. Confort social.

13. Crecimiento/desarrollo
– 1. Conocimiento.
– 2. Desarrollo.➡️ Clase

Los 108 conceptos diagnósticos se encuentran contenidos en las “clases”. Actualmente encontramos “clases” definidas en las que no aparece ningún concepto diagnóstico pues no existen diagnósticos aprobados.

Los 155 diagnósticos aprobados se encuentran agrupados dentro de un “concepto diagnóstico”. La definición de cada diagnóstico es comparada con la del dominio y la clase para introducirlo en aquella que resulte más congruente.

Ejes de la taxonomía diagnóstica NANDA II

Dentro de las innovaciones propuestas en la taxonomía NANDA II se encuentra la utilización de una estructura multiaxial de los diagnósticos. Cada diagnóstico contiene explícita o implícitamente diferentes ejes, y no obligatoriamente en su totalidad. Los ejes permiten un sistema de ordenación de los diagnósticos que facilita el estudio, la investigación y su informatización.

Los ejes propuestos son 7 (siete): el concepto diagnóstico; tiempo; unidad de cuidados; etapa de desarrollo; potencialidad; descriptor; topología (Ver Imagen 1 ).⬇️

NANDA II
Imagen 1

Eje 1. El concepto diagnóstico

Es el elemento fundamental que le da el significado al diagnóstico; puede estar formado por uno o varios términos, en los casos en los que el concepto diagnóstico está formado por más de un término, el significado
de los mismos se adquiere con el del conjunto de los términos. Los conceptos diagnósticos contenidos en la taxonomía II son 108.

Eje 2. Tiempo

El eje tiempo se refiere a la identificación en los diagnósticos de la duración de su presencia. Los valores considerados en este eje son:

  • Agudo: cuando tiene en la persona una presencia inferior a 6 meses.
  • Crónico: si la permanencia del diagnóstico es superior a 6 meses.
  • Intermitente: si el diagnóstico se inicia y cesa a intervalos cíclicos.
  • Continuo: cuando se produce de manera ininterrumpida durante un periodo de tiempo.

Un mismo diagnóstico puede presentar dos valores de este eje, pudiéndose conjugar los dos primeros valores con los dos segundos, pero en ningún caso entre sí. Por ejemplo, puede ser: agudo (con una permanencia de dos meses) y continuo pues es constante durante este tiempo, o intermitente (si no se produce continuamente durante este tiempo). Lo que no puede ser es agudo y crónico a la vez, ni intermitente y continuo simultáneamente.

Temas relacionados  Plan de cuidados en el Pie Diabético

Eje 3. Unidad de cuidados

El eje unidad de cuidados se refiere a la población a la que corresponde el diagnóstico. Los valores descritos en este eje son:

  • Individuo: cuando se refiere a una persona concreta.
  • Familia: si el diagnóstico corresponde a un grupo de personas, al menos dos, que mantienen relaciones de convivencia (con consanguinidad o no).
  • Grupo: cuando el diagnóstico corresponde a un conjunto de personas con un interés común.
  • Comunidad: se entiende como un “grupo de personas que vive en un mismo lugar y bajo un mismo gobierno”.

En los casos en los que no se describe ninguno de los valores en un diagnóstico, se considera que corresponde a la unidad individuo.

Eje 4. Etapa de desarrollo

Este eje se refiere a la edad de la persona a la que le corresponde el diagnóstico. Se distinguen 13 periodos de edades y son los siguientes:

  1. Feto.
  2. Neonato.
  3. Lactante.
  4. Niño pequeño.
  5. Preescolar.
  6. Escolar.
  7. Adolescente.
  8. Adulto joven.
  9. Adulto maduro.
  10. Adulto.
  11. Anciano joven.
  12. Anciano.
  13. Gran anciano.

Eje 5. Potencialidad

Se refiere al potencial del estado de salud que se trata de identificar con el diagnóstico. Se describen como valores de este eje:

  • Bienestar: se refiere a diagnósticos que identifican un estado de salud sano buscado.
  • Riesgo: se entiende como la vulnerabilidad que se trata de identificar por la existencia de factores que aumentan la posibilidad de que se produzca un problema/diagnóstico.
  • Real: cuando la existencia del diagnóstico es evidente.

Eje 6. Descriptor

Este eje se denomina también modificador, y con él se pretende concretar los diagnósticos con juicios que especifican la respuestas identificadas según los valores descritos dentro de este eje. Éstos son:

  1. Anticipado: hecho de antemano, previsto.
  2. Aumentado: mayor en tamaño, cantidad o grado.
  3. Comprometido: vulnerable a una amenaza.
  4. Deficiente: inadecuado en cantidad, calidad o grado: no suficiente, incompleto.
  5. Deplecionado: vacío total o parcialmente, exhausto.
  6. Desequilibrado: desestabilizado, descompensado.
  7. Desorganizado: que destruye la disposición sistemática.
  8. Desproporcionado: incoherente con un estándar.
  9. Deteriorado: empeorado, debilitado, lesionado, reducido.
  10. Disfuncional: de funcionamiento anormal, incompleto.
  11. Disminuido: reducido, menor en número, cantidad o grado.
  12. Disposición para mejorar: (se refiere a los diagnósticos de salud), aumentar en cantidad o calidad, lograr lo más deseado.
  13. Efectivo: que produce el efecto deseado.
  14. Equilibrio: estabilidad, compensación.
  15. Excesivo: se caracteriza por una cantidad mayor que la necesaria, deseable o útil.
  16. Funcional: de funcionamiento normal y completo.
  17. Habilidad: capacidad para hacer o actuar.
  18. Incapacidad: falta de habilidad para hacer o actuar.
  19. Incapacitante: que lo hace impracticable o incapaz; que incapacita.
  20. Inefectivo: que no produce el efecto deseado.
  21. Interrumpido: que altera la continuidad o uniformidad.
  22. Organizado: que forma una disposición sistemática.
  23. Percibido: que se toma conciencia a través de los sentidos; asignación de significados.
  24. Retrasado: pospuesto, impedido, retardado.
  25. Trastornado: agitado o interrumpido, que interfiere.

Eje 7. Topología

Este eje señala las partes corporales a las que pudiera referirse el diagnóstico. Los valores que conforman este eje son: auditivo, cardiopulmonar, cerebral, cutáneo, gastrointestinal, gustativo, intestinal, intracraneal, membranas mucosas, neurovascular periférico, olfatorio, oral, renal, táctil, urinario, vascular periférico y visual.

Clasificación NOC

La utilización de los criterios de resultados para analizar y medir la efectividad y la eficacia de los cuidados se remontan a mediados de los años sesenta, cuando Aydelotte toma como referenciador de la calidad de los cuidados, “los cambios que se producen en los clientes tanto en el comportamiento como en los aspectos físicos”.

Utilizado como punto de partida, se han llevado a cabo numerosos esfuerzos para estructurar los resultados. Los primeros trabajos de clasificación de resultados relacionados con intervenciones enfermeras fueron realizados por Hover y Zimmer a finales de la década de los 70.

Se utilizaron cinco medidas generales: “el conocimiento que tenía el paciente sobre la enfermedad y sus tratamientos; el conocimiento que tenía sobre las medicaciones; sus habilidades de autocuidado; las conductas adaptativas y el estado de salud”.

A partir de este momento, diversas investigaciones han ampliado las categorías de resultados para proporcionar descripciones más precisas de las situaciones de cuidado de los pacientes. Destacan, entre ellas, los trabajos realizados por Horn y Swain, quienes categorizaron más de 300 indicadores.

Posteriormente, se han llevado a cabo numerosas investigaciones que han contribuido con elementos diferenciadores, ampliando las categorías de resultados que delinean la situación del paciente y los recursos empleados.

Si bien es cierto que muchos de los resultados obtenidos de los pacientes durante un proceso clínico no son exclusivos de una única competencia profesional, ya que involucran la práctica de todo un equipo, es imperativo que las enfermeras identifiquen aquellos resultados que se derivan exclusivamente de sus acciones de cuidado. Esto les permite establecer su cartera de servicios, evaluar la efectividad de sus intervenciones y calcular los costos dentro del Sistema Sanitario.

El equipo de investigadores liderado por Johnson, Maas y Moorhead en la Universidad de Iowa, formado en 1991, se propuso inicialmente conceptualizar, denominar, validar y clasificar los resultados derivados de las acciones de cuidado de las enfermeras hacia los clientes.

En la actualidad, el NOC (Nursing Outcomes Classification) ha categorizado 260 criterios de resultados, incorporando a la primera edición 57 (cincuenta y siete) criterios nuevos relacionados con la persona y 7 (siete) con la familia.

Definición de términos

La clasificación de NOC contiene cuatro términos que son claves para la comprensión de la estructura organizativa que presenta dicha clasificación. Esos términos son:

Dominio

Es el nivel más abstracto de la clasificación. Con los dominios se trata de identificar y describir resultados de comportamiento y/o conducta de la persona que tienen relación con su salud, desde una perspectiva integral y tanto individual como colectiva.

Clase

Es el segundo nivel de la clasificación y describe resultados más concretos de los dominios.

Resultados

Representa el nivel más concreto de la clasificación y expresan los cambios modificados o mantenidos que se quieren alcanzar en los pacientes como consecuencia de los cuidados enfermeros.

Indicador

Se refiere a los criterios que permiten valorar los resultados, incluyendo una escala para su valoración. La relación que mantienen estos términos dentro de la clasificación puede verse en la Imagen 2.⬇️

NANDA II
Imagen 2

Estructura de la clasificación

Los aspectos conceptuales y metodológicos de la clasificación NOC parten de interrogantes que se  plantearon los investigadores y de revisar la bibliografía y trabajos realizados por diferentes grupos de enfermeras, con experiencia en la aplicación clínica.

Con la clasificación se pretende: “Definir el receptor de los cuidados; pormenorizar que describen los resultados; en qué niveles de abstracción se deben desarrollar y cómo deben plantearse; describir resultados que procedan de acciones de cuidados enfermeros y sean el resultado de los diagnósticos enfermeros identificados y finalmente cómo y cuándo se realizará la medición de los resultados”.

El NOC plantea una estructura taxonómica en tres niveles: dominio, clases y resultado con sus indicadores. Se recogen 7 dominios, 29 clases y 258 resultados. Los siete dominios recogidos en NOC con sus clases correspondientes son:

7 Dominios del NOC

1. Salud funcional: resultados que describen la capacidad y la realización de las tareas básicas de la vida.
– A. Mantenimiento de la energía.
– B. Crecimiento y desarrollo.
– C. Movilidad.
– D.Autocuidado.

Temas relacionados  ¿Cómo no equivocarse con el diagnóstico enfermero?

2. Salud fisiológica: resultados que describen el funcionamiento humano.
– E. Cardiopulmonar.
– F. Eliminación.
– G. Líquidos y electrolitos.
– H. Respuesta inmune.
– I. Regulación metabólica.
– J. Neurocognitiva.
– K. Nutrición.
– a. Respuesta terapéutica.
– L. Integridad tisular.
– Y. Función sensitiva.

3. Salud psicosocial: resultados que describen el funcionamiento psicológico y social.
– M.Bienestar psicológico.
– N. Adaptación psicológica.
– O. Autocontrol.
– P. Interacción social.

 4. Conocimiento y conducta en salud: resultados que describen actitudes, comprensión y acciones con respecto a la salud y a la enfermedad.
– Q. Conductas de salud.
– R. Creencias sobre la salud.
– S. Conocimientos sobre la salud.
– T. Control del riesgo y seguridad.

5. Salud percibida: resultados que describen impresiones sobre la salud individual.
– U. Salud y calidad de vida.
– V. Sintomatología.

6. Salud familiar: resultados que describen el estado de salud, conducta o el funcionamiento en salud de la familia en conjunto o de un individuo como miembro de la familia.
– W.Estado del cuidador familiar.
– Z. Estado de salud de miembros familiares.
– X. Bienestar familiar.

7. Salud comunitaria: resultados que describen la salud, el bienestar y el funcionamiento de una comunidad o población.
– b. Bienestar comunitario.
– c. Protección de la salud comunitaria.

Cada resultado se caracteriza por su definición, los criterios que indican su estado y evolución, así como la bibliografía que respalda la descripción y que puede ser un recurso de apoyo para su aplicación. Cada resultado se encuentra clasificado en la clase y dominio correspondiente, estableciendo una relación coherente con sus definiciones.

Las taxonomías permiten la codificación de los elementos que la conforman, con el propósito de establecer de manera unívoca la conexión entre el significado y los significantes. Esto facilita la gestión eficiente en sistemas informatizados, la comunicación con otros recursos informáticos y la evaluación ágil de los resultados de los pacientes.

La estructura de codificación que emplea el NOC es la siguiente:

Para los dominios emplea los números enteros del 1 al 7, las clases están representadas con letras del alfabeto en mayúscula (A-X) y las minúsculas para las clases que van apareciendo con motivo de las investigaciones; los resultados están representados por 4 dígitos, comprendidos entre (0001), resultado perteneciente a la clase (A), “Mantenimiento de la energía”, (2880) y resultado incluido en la clase (c) “Protección de la salud comunitaria”.

Para cada una de las clases se han adjudicado un intervalo de 100 valores, lo que permite codificar nuevos resultados sin modificar la estructura de la clasificación.

Cada resultado puede ser medido/cuantificado por unos indicadores, utilizando los números del 01 al 99 para cada uno de ellos, permitiendo de la misma manera la inclusión de nuevos indicadores. Como se trata de medir resultados, la clasificación incluye un sistema de escalas, tanto para los resultados como para sus indicadores correspondientes.

Actualmente, los resultados recogidos en el NOC pueden ser evaluados mediante diecisiete escalas de medida, identificadas con letras del alfabeto en minúscula (a-p); los indicadores incluidos en cada resultado son valorados mediante una escala tipo Likert, cuyos valores se encuentran en el intervalo de 0 a 5 puntos (0-5), que fue seleccionada como pertinente por los expertos en medición para ofrecer suficientes criterios en el momento de valorar la evolución del resultado planteado.

Cada escala permite medir resultados diferentes. La denominación de los rangos es específica para diferentes resultados, buscando la mejor identificación de lo que se pretende medir. Por ejemplo, en la escala 1 nos encontramos que las denominaciones van desde “extenso“ para el rango uno a “ninguno” para el rango cinco.

Con esta escala se mide un resultado de Adaptación y cuando se trata de medir un resultado de Competencia se utiliza desde “escaso” para el rango uno a “excelente” para el rango cinco.

Para ver el desarrollo concreto de la clasificación se ofrece a modo de ejemplo uno de ellos; Ver Imagen 3:⬇️

tabla5
Imagen 3

Clasificación NIC

La Nursing Interventions Classification, NIC, representa una secuencia organizada de acciones que las enfermeras realizan en el ejercicio de su función de cuidado, o según la definición de McCloskey y Bulechek, «una clasificación normalizada completa de las intervenciones llevadas a cabo por los profesionales de enfermería».

Es relevante destacar que ambas definiciones hacen referencia a una «relación ordenada» y a una «clasificación normalizada». Esto indica que la NIC, tras catorce años de desarrollo, no se limita a ser un simple listado de actividades, sino que cuenta con un orden interno diseñado para facilitar su utilización y permitir su integración y relación con la clasificación diagnóstica o con la clasificación de respuestas u objetivos (NOC).

Por lo tanto, la NIC debería ser considerada como la taxonomía de las actividades de enfermería. La labor iniciada por McCloskey y Bulechek en 1987, junto a un grupo de profesionales de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Iowa, se consolidó en 1992 con la creación de una clasificación de actividades.

Esta clasificación evolucionó hasta transformarse en una taxonomía de intervenciones en 1995. En la actualidad, según las dos investigadoras principales, la NIC se encuentra en una fase de uso y mantenimiento, lo que implica que ya hay grupos de profesionales de enfermería que están probando esta taxonomía y contribuyendo con los resultados de su trabajo para su mejora y enriquecimiento continuo.

Definición de términos

La clasificación NIC contiene cuatro términos que son claves para la comprensión de la estructura organizativa que presenta dicha clasificación. Estos términos son: Campo – Clase – Intervencion – Estructura de la clasificación,

Campo

Es el nivel de mayor abstracción de organización de la clasificación. Cada campo trata de dar unidad al conjunto de cuidados que se relacionan con un aspecto de la persona.

Clase

Supone un mayor nivel de concreción dentro de la clasificación. Especifica cuidados que están relacionados con un aspecto determinado del campo.

Intervención

Es el nivel de mayor concreción de la clasificación. Dentro de la taxonomía son los tratamientos que se relacionan con los aspectos contenidos en las clases. Cada intervención se desarrolla con actividades concretas.

Dentro de la clasificación estos términos se relacionan como figura en la Imagen 4 ⬇️

tabla6
Imagen 4

Estructura de la clasificación

La taxonomía propuesta por McCloskey y Bulechek consta de tres niveles: “campo”; “clase”; “intervención”. Actualmente en la taxonomía se recogen 7 (siete) campos; 30 clases y 486 intervenciones. Los campos y su definición son los siguientes:

7 Campos

1. Fisiológico básico: integra los cuidados dirigidos al funcionamiento físico del organismo. Clases que lo integran:
– A. Control de actividad y ejercicio.
– B. Control de la eliminación.
– C. Control de la inmovilidad.
– D. Apoyo nutricional.
– E. Fomento de la comodidad física.
– F. Facilitación de los autocuidados.

2. Fisiológico complejo: integra los cuidados dirigidos a la regulación homeostática del organismo. Clases integrantes:
– G. Control de electrolitos y ácido-base.
– H. Control de fármacos.
– I. Control neurológico.
– J. Cuidados perioperatorios.
– K. Control respiratorio.

– L. Control de piel/heridas.
– M.Termorregulación.
– N. Control de la perfusión tisular.

Temas relacionados  PAE - Infección del sitio catéter vascular

3. Conductual: integra los cuidados dirigidos hacia el funcionamiento psicosocial y la promoción de los cambios en el estilo de vida de la persona. Clases que lo integran:
– O.Terapia conductual.
– P. Terapia cognitiva.
– Q.Potenciación de la comunicación.
– R. Ayuda para hacer frente a situaciones difíciles.
– S. Educación de los pacientes.
– T. Fomento de la comodidad psicológica.

4. Seguridad: integra los cuidados dirigidos hacia la protección contra los peligros para la persona, tanto de carácter físico como psicológico. Las clases son:
– U. Control en casos de crisis.
– V. Control de riesgos.

5. Familia: integra los cuidados dirigidos hacia la unidad familiar, centrados en alguno de sus miembros o en el conjunto de la familia. Lo integran las clases:
– W.Cuidados de un nuevo bebé.
– Z. Cuidados de crianza de un nuevo bebé.
– X. Cuidados de la vida.

6. Sistemas de salud: cuidados dirigidos a promover el uso eficaz de los sistemas de prestación de asistencia sanitaria por parte de los usuarios de dicho sistema. Clases que lo integran:
– Y. Medición del sistema sanitario.
– a. Gestión del sistema sanitario.
– b. Control de la información.

7. Comunidad: cuidados dirigidos hacia el fomento y la promoción de la salud de la comunidad. Clases que lo integran:
– c. Fomento de la salud de la comunidad.
– d. Control de riesgos de la comunidad.

Cada intervención se describe en la clasificación con su definición, la relación de las actividades que la componen y la bibliografía en la que se apoyan; a modo de ejemplo se puede ver la que corresponde a la intervención de cuidados de la incontinencia intestinal; Ver Imagen 5 ⬇️

tabla7
Imagen 5

Tanto los campos como las clases y las intervenciones tienen un código identificativo alfanumérico. McCloskey y Bulechek afirman que la codificación de las intervenciones dentro de la taxonomía CIE/NIC es imprescindible para poder utilizarla aprovechando todos los recursos de que disponen actualmente las enfermeras y así agilizar y facilitar su utilización.

El código para el nivel campo es un número entero del 1 al 7; el código para la clase es el alfabeto registrado en letra mayúscula de la A a la Z hasta nombrar las 26 primeras clases y retomando de nuevo el alfabeto pero en minúsculas para nombrar las cuatro clases restantes.

Para codificar las intervenciones se ha elegido un número de cuatro cifras asignándole a cada clase doscientos números, de modo que en la clase A, como se sabe; perteneciente al campo 1, se podrían codificar hasta 200 intervenciones que estarían marcadas con los números comprendidos entre el 0100 y el 0399; la clase B, también del campo 1, podría incluir otras 200 intervenciones que se marcarían con los números comprendidos entre el 0400 y el 0699; y así sucesivamente.

Para codificar las actividades o acciones concretas McCloskey y Bulechek proponen añadir al código de la intervención un decimal para cada una de las actividades que incorpora una intervención.

Veamos un ejemplo (Ver Imagen 6). Nos encontramos con el código siguiente: 5W6700,01.

imagen1
Imagen 6
  • Se trata del código que designa una actividad.
  • Esta actividad es la primera relacionada dentro de la intervención 6700.
  • Pertenece a la clase W, cuidados de un nuevo bebé.
  • Se encuentra dentro del campo 5 familia.

Relaciones entre las clasificaciones descritas

Cada una de las clasificaciones mencionadas tiene su propio significado y, por lo tanto, puede ser aplicada de manera independiente. Sin embargo, los grupos que se dedican a su desarrollo están cada vez más interesados en establecer relaciones y buscar la complementariedad entre ellas.

Como se ha destacado en varias ocasiones a lo largo de este artículo, las tres clasificaciones ofrecen herramientas metodológicas para el proceso de cuidado. Por lo tanto, la complementariedad de estas clasificaciones adquiere sentido siempre que se utilicen de manera adecuada, integrándolas en las partes correspondientes del proceso.

Cabe señalar que cada clasificación tiene su propio marco teórico y lenguaje, lo que dificulta la interrelación más allá de la metodología en sí misma. Este desafío es el foco de atención de los diversos grupos que trabajan en este sentido, presentando propuestas para superar esta dificultad.

En la actualidad, se están explorando enfoques que permitan la utilización conjunta de NANDA-NOC y NANDA-NIC.

En lo que respecta a la utilización combinada de NANDA y NOC como guía para la práctica, los diagnósticos NANDA ofrecen los marcos metodológicos para evaluar a la persona y analizar la situación, además de proporcionar un lenguaje estandarizado para expresar los problemas identificados en forma de diagnósticos.

Por otro lado, los resultados NOC sirven como referencia para evaluar los indicadores que muestran la magnitud en que un problema se presenta o se resuelve, y para delimitar las circunstancias del paciente. Ver Imagen 7.

tabla8
Imagen 7

Como resultado de estos trabajos se formulan propuestas de utilización conjunta como se pueden ver en el ejemplo recogido en la Imagen 8:

tabla9
Imagen 8

Respecto a la utilización conjunta de NANDA y NIC y partiendo del sentido que tienen los diagnósticos NANDA expresado anteriormente, NIC complementa el proceso de cuidar ofreciendo una guía para seleccionar las intervenciones enfermeras más adecuadas para la resolución del problema identificado en el
diagnóstico y las actividades más apropiadas. Ver Imagen 9 ⬇️

tabla 10
Imagen 9

Como resultado de estos trabajos se formulan propuestas de utilización conjunta como se puede ver en el ejemplo que sigue: Ver Imagen 10.

tabla11
Imagen 10

Al examinar las conexiones entre NANDA y NOC, así como NANDA y NIC, tal como se describieron y representaron previamente en relación con el proceso de cuidado, se puede deducir que existe una clara interrelación entre las tres clasificaciones desde la perspectiva metodológica.

Esto sugiere la posibilidad de utilizar las tres clasificaciones de manera conjunta. Aunque se señaló anteriormente que la barrera del lenguaje podría dificultar esta relación, no debería obstaculizar la unificación de clasificaciones que, en conjunto, contribuyen a definir y detallar el contenido del proceso de cuidado, mejorando así su calidad.

NANDA II


Información del autor
  1. Plazas Lorena. Licenciada en enfermería. Trabajo propio.
Fuentes consultadas
  1. Benavent, Mª A.; Ferrer, E.; Francisco, C. Fundamentos de enfermería. Madrid: Ediciones DAE (Grupo Paradigma), 2001.
  2. Gordon, M.; Avant, K.; Herdman, H.; Hoskins, L.; Lavin, MA.; Sparks, Sprks. y Warren, J. NANDA. Diagnósticos Enfermeros: definición
    y clasificación. 2001-2002. North American Nursing Diagnosis Association. Barcelona: Harcourt S.A., 2001.
  3. Johnson, M.; Maas, M.;Moorhead, S. Proyecto de resultados de IOWA. Clasificación de Resultados de Enfermería (CRE). (2ª ed.) Madrid: Harcourt S.A., 2001.
  4. McCloskey, JC.; Bulechek, GM. Proyecto de intervenciones IOWA. Clasificación de Intervenciones de Enfermería (CIE). (3ª ed.) Madrid: Harcourt S.A., 2001. Cómo se ha llegado a la determinación de los campos y clases.
  5. Mary and Levyn. En una entrevista realizada por Cristina Francisco de Rey para la revista de enfermería ROL nº 220. diciembre 1996.
  6. Giménez Maroto, A Mª. Situación actual y futuro de la taxonomía diagnóstica NANDA: entrevista con la Dra. Dorothy Jones. Metas de Enfermería 2000; 29: 26-31.
  7. Luis, MT.; Fernández, C.; Navarro, MV. El pensamiento de Virginia Henderson en el siglo XXI. De la teoría a la práctica (2ª ed.) Barcelona: Masson S.A., 2000.

Última actualización: [16/12/2023]

90 / 100

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.