Parto de nalgas

Introducción

Por lo general, durante el tercer trimestre del embarazo, el bebé se coloca cabeza abajo preparándose para nacer. Como la cabeza es el punto más ancho del cuerpo, esta postura es la que garantiza que todo su cuerpo pueda atravesar sin problemas el canal de parto.

Sin embargo, existen casos en los que el bebé sigue “cabeza arriba”, y es su colita o sus piecitos lo primero que saldrá al nacer. Aqui se habla de parto de nalgas o presentación podálica.

Parto de nalgas

Los bebés son más propensos a tener una presentación de nalgas si:

  • Nacen de forma prematura.
  • Son parte de un nacimiento múltiple (dos o más bebés).
  • Hay un nivel anormal de líquido amniótico.
  • La madre tiene un útero con forma anormal.

¿Por qué se produce?

Existen muchos motivos por los cuales un bebé puede no rotar cabeza abajo. A veces, simplemente porque está más cómodo en esa posición. Otras veces, porque hay más líquido amniótico de lo normal y el bebé continúa girándose incluso en las últimas etapas del embarazo.

A veces influye el largo del cordón umbilical, o en un embarazo múltiple, alguno de los bebés viene en esa posición y el otro no.

Que se puede hacer ante una presentación de nalgas

Si todavía no se ha alcanzado la semana 36, esperar, porque la gran mayoría de los fetos alcanzan la posición definitiva a partir de ese momento.

Si se ha alcanzado dicha semana, las 2 cuestiones fundamentales son:

  • Posibilidad de practicar una versión externa.
  • Valorar las condiciones clínicas para decidir la vía del parto –vaginal o cesárea– con la que se obtenga el mayor beneficio para el feto y la madre.

Versión cefálica externa

Es un procedimiento en el que, mediante maniobras externas sobre el abdomen materno, se intenta situar la cabeza fetal hacia abajo (Tasa de éxito 60%).

La VCE es una forma de girar a un bebé de presentación de nalgas a posición de cabeza hacia abajo mientras todavía está en el útero. Implica que el médico aplique presión en el estómago para girar al bebé desde el exterior. Se realiza ecografía  y monitoreo durante el procedimiento.

El médico debe palpar la barriga hasta dar con la cabecita, y muy cuidadosamente intentar rotar al bebé para que se coloque en posición cefálica.

Antes del procedimiento, el médico hará una ecografía para confirmar que el bebé está de nalgas. También controlará la frecuencia cardíaca del bebé para asegurarse de que sea normal por medio de un monitoreo.

El médico puede darle medicamentos a la madre para relajar los músculos del útero. Esto puede ayudar a disminuir la incomodidad y aumentar el éxito de girar al bebé. El medicamento puede administrarse en inyección o vía intravenosa (IV). Es muy seguro y sin riesgo para el bebé.

Sus ventajas son evitar la presentación no cefálica, circunstancia que comporta más riesgos tanto en la vía vaginal como en la cesárea.

El procedimiento dura pocos minutos, y se realiza entre las semanas 35 y 37, por dos motivos:

  1. Primero: porque para ese momento es difícil que el bebé se acomode por sí solo.
  2. Segundo: porque un posible riesgo de la VCE es que se termine desencadenando el parto. Y para ese entonces, el bebé está lo suficientemente maduro para que pueda llegar a nacer sin correr graves riesgos.

Este procedimiento se lleva a cabo en el área de partos del hospital.
En general el intento no supera los 5 minutos. Al terminar se realiza un monitoreo durante unos 30 minutos.

Maniobras en la versión cefálica externa

Procedimiento de la Versión cefálica externa

Durante la VCE, la madre se acostara y el médico colocará sus manos sobre el estómago. Después de ubicar la cabeza del bebé, el médico tratará de girar suavemente al bebé hacia la posición de cabeza.

Se realiza en forma simultánea una ecografía y monitoreo durante el proceso.

Después del procedimiento, el médico controlará el ritmo cardíaco del bebé nuevamente. Si el procedimiento es exitoso, la mama no debería tener que permanecer en el hospital.

La probabilidad de tener un parto vaginal normal es alta. Sin embargo, existe la posibilidad de que el bebé pueda regresar a la posición de nalgas.

Foto Javier Barbancho. 21/03/2016. Madrid. Procedimiento de versión cefálica.

La tasa de éxito de la VCE depende de varios factores:

  • Qué tan cerca está de la fecha de dar a luz.
  • Cuánto líquido hay alrededor del bebé.
  • Cuántos embarazos ha tenido.
  • Cuánto pesa el bebé.
  • Cómo está ubicada la placenta.
  • Cómo está posicionado su bebé.

Si el procedimiento no es exitoso, el médico le hablará sobre el parto. Hablará de las ventajas y desventajas de tener un parto vaginal o una cesárea. El médico puede sugerir que se repita la VCE.

La tasa de complicaciones es baja (inicio del parto, rotura de la bolsa, hemorragia leve y excepcionalmente la realización de una cesárea urgente).

Hermoso video que muestra cómo el médico logra dar vuelta al bebé !!!↓↓↓

Riesgos de la Versión cefálica externa

Los riesgos de la VCE son mínimos, pero incluyen:

  • Inicio temprano del trabajo de parto.
  • Rotura prematura de las membranas.
  • Pérdida de sangre menor para el bebé o la madre.
  • Sufrimiento fetal que conduce a una cesárea de emergencia.

Los riesgos de la versión son inferiores a los de un parto vaginal de nalgas ó una cesárea.
En general el dolor es tolerable debido a su corta duración.

Contraindicaciones de la Versión cefálica externa (VCE) cuando haya:

  • Sangrado vaginal.
  • Una placenta que está cerca o que cubre la abertura del útero.
  • Un nivel bajo de líquido en el saco que rodea y protege al bebé.
  • Un ritmo cardíaco fetal anormal.
  • Rotura prematura de las membranas.
  • Gemelos u otro embarazo múltiple.

Otras opciones para corregir la posición del bebé 

Se pueden hacer varios ejercicios caseros para ayudar al bebé a voltearse de cabeza.

  • Inclinación pélvica: Acostarse en el piso con las piernas dobladas y los pies apoyados en el suelo. Elevar las caderas y la pelvis en una posición de puente. Mantenerse en la inclinación durante unos 10 o 20 minutos. Puede hacerse este ejercicio tres veces al día. Puede ser útil hacerlo en un momento en que el bebé se está moviendo activamente en el útero.
  • Inversión: Existen algunos movimientos que puede hacer usar la gravedad para girar al bebé. Ayudan a relajar los músculos pélvicos y el útero. Una opción es descansar en la postura del niño de 10 a 15 minutos. Una segunda opción es balancearse suavemente sobre las manos y las rodillas. También se puede hacer círculos con la pelvis para promover la actividad.
  • Música: Ciertos sonidos pueden ser atractivos para el bebé. Colocarse auriculares o un parlante en la parte inferior del útero es positivo para alentar al bebé a que gire.
  • Temperatura: Al igual que la música, el bebé puede responder a la temperatura. Intentar colocar algo frío en la parte superior del estómago donde está la cabeza del bebé. Luego, colocar algo tibio (no caliente) en la parte inferior del estómago.
  • Técnica de Webster: Este es un enfoque quiropráctico. Está diseñado para alinear la pelvis y las caderas y relajar el útero. El objetivo es inducir a que el bebé gire.
  • Acupuntura: Esta es una forma de medicina china. Implica colocar agujas en puntos de presión para equilibrar la energía del cuerpo. Puede ayudar a relajar el útero y estimular el movimiento del bebé.
  • Algunas posturas de yoga, como la del gato, pueden favorecer la posición correcta.
  • Nadar boca abajo.
  • Acostarse y elevar las piernas.

Estos ″trucos″, no garantizan que el bebé vaya a acomodarse para el día del parto, pero pueden servir en algunos casos.

Y al médico le queda una alternativa siempre y cuando el embarazo no sea de riesgo: intentar una VCE, o versión cefálica externa, explicada en el título anterior.

¿Es necesario ir a cesárea en caso de parto de nalgas?

El parto vaginal de nalgas existe y es posible, en principio, si se trata de un bebé pequeño, de una madre con pelvis ancha y que ha dado a luz otros hijos, y el embarazo ha transcurrido con normalidad.

Entonces; factores que ayudan a practicar el parto:

  • Bebé pequeño
  • Pelvis ancha
  • Madre que ha dado a luz a otros niños
  • Embarazo normal

Sin embargo, es un parto arriesgado: la cabeza del bebé puede atascarse en el canal de partos, existe el peligro de que se estrangule el cordón umbilical y al niño le llegue menos oxígeno.

Intento de parto vaginal

En el parto de nalgas primero se produce la expulsión de las nalgas y en último lugar la cabeza.
Es una modalidad de parto más difícil que la cefálica porque el cuerpo del niño no se acomoda igual al camino que tiene que recorrer a través de la pelvis.

Exige por tanto aplicar unos criterios más estrictos que un parto en presentación cefálica.

Aun cuando se haya indicado un intento de parto vaginal pueden surgir durante la dilatación o el expulsivo circunstancias que aconsejen la práctica de una cesárea.

El parto en posición de nalgas de un feto único a término, es una opción razonable en un hospital que disponga de un protocolo específico tanto para la selección de las candidatas, como para el control y atención del parto.

Las decisiones clínicas para la asistencia a este parto son individualizadas, valorando las condiciones propias de la mujer gestante y su hijo.

Por seguridad para la gestante y su hijo, este parto se realiza en quirófano, con la única presencia de los profesionales sanitarios precisos.

Se puede ver mas imagenes de un parto de nalgas aqui

Información del autor
  1. https://letsfamily.es/parto/el-parto-de-nalgas
  2. Badassmotherbirther
  3. Mami: @Brand_new_perspective en IG
  4. Papi: Raychel Mueller
  5. Photocred: Karyn Loftesness Photography
  6. https://www.aboutespanol.com/version-cefalica-externa-para-corregir-posicion-fetal-3576600. imagen
  7. https://maternidadfacil.com/version-cefalica-externa-parto-nalgas/video
  8. Lorena Plazas. Licenciada en enfermeria. Trabajo propio

Última actualización: [15/03/2019]

 

 

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