La Escala de Braden es una herramienta utilizada para calcular el riesgo de desarrollar úlceras por presión en pacientes. Consiste en evaluar diferentes factores de riesgo, como la percepción sensorial, exposición de la piel a la humedad, actividad física, movilidad, nutrición y peligro de fricción/deslizamiento.
Esta escala se ha demostrado como un predictor fiable de úlceras por presión, destacando la importancia de la percepción sensorial, movilidad y fricción/deslizamiento en la evaluación del riesgo. La Escala de Braden es ampliamente utilizada en entornos clínicos para valorar y prevenir la aparición de úlceras por presión en pacientes adultos.
Escala Braden
Cómo se utiliza la Escala Braden
La Escala de Braden se utiliza para evaluar el riesgo de desarrollar úlceras por presión en pacientes. Esta herramienta consta de seis subescalas que evalúan diferentes factores de riesgo, como la percepción sensorial, exposición de la piel a la humedad, actividad física, movilidad, nutrición y fricción/deslizamiento.
Cada subescala se puntúa del 1 al 4, y al sumar los puntos de todas las subescalas, se obtiene una puntuación total que indica el riesgo de úlceras por presión.
Una puntuación inferior a 12 puntos se considera alto riesgo.
Entre 13 y 14 puntos, el riesgo es moderado.
Entre 15 y 18 puntos, el riesgo es bajo.
Es esencial tener en cuenta la edad del paciente al interpretar la puntuación. La Escala de Braden es una herramienta objetiva y concreta que ayuda a los profesionales de la salud a identificar pacientes en riesgo y tomar medidas preventivas para evitar la aparición de úlceras por presión.
Factores de riesgo para evaluar UPP
La Escala de Braden considera seis factores de riesgo para evaluar la posibilidad de desarrollar úlceras por presión en pacientes. Estos factores son:
Percepción sensorial.
Exposición de la piel a la humedad.
Actividad física.
Movilidad.
Nutrición.
Peligro de lesiones cutáneas por fuerzas de fricción y/o cizalla.
Escala Braden – Factores de riesgo para evaluar UPP
Cada uno de estos factores se evalúa y puntúa en la escala de Braden, contribuyendo a determinar el riesgo global de úlceras por presión en el paciente.
Características de la piel a considerar en la Escala de Braden
En la Escala de Braden, se consideran diferentes características de la piel para evaluar el riesgo de desarrollar úlceras por presión. Estas características incluyen el nivel de exposición de la piel a la humedad, que se divide en cuatro niveles:
Constantemente húmeda: La piel se encuentra constantemente expuesta a la humedad.
A menudo húmeda: La piel está a menudo húmeda y requiere cambios frecuentes de la ropa de cama.
Ocasionalmente húmeda: La piel está ocasionalmente húmeda, necesitando cambios suplementarios de la ropa de cama aproximadamente una vez al día.
Raramente húmeda: La piel está generalmente seca, y los cambios de la ropa de cama se realizan según intervalos fijados para los cambios de rutina.
Estos niveles de exposición de la piel a la humedad son uno de los factores clave considerados en la evaluación del riesgo de úlceras por presión según la Escala de Braden.
Los objetivos del siguiente artículoserán:“Conocer las bases anatómicas y fisiológicas de la piel”. “Describir la patología básica de la piel”. “Aplicar las normas generales en la higiene de los pacientes”. “Realizar las técnicas de aseo general y parcial del paciente”.
Introducción
Además de ser la primera barrera frente a las agresiones externas, la piel también cumple importantes funciones como la regulación de la temperatura corporal, la protección contra la deshidratación y la percepción de los estímulos sensoriales.
Limpieza y protección contra las lesiones y las infecciones.
Identificación y tratamiento de cualquier problema de piel relacionado con la enfermedad o el tratamiento médico.
Mantener la piel limpia: es importante limpiar la piel periódicamente para prevenir la acumulación de suciedad y bacterias.
Evitar la fricción y la presión: la fricción y la presión repetitivas pueden dañar la piel.
El equipo de enfermería debe evaluar periódicamente el estado de la piel de los pacientes y tomar medidas para prevenir o tratar las complicaciones, incluyendo la reposición de la posición del paciente para evitar la compresión en una sola área, la utilización de colchones y materiales especializados para proteger la piel y la promoción de la movilidad y la actividad.
La piel es un órgano muy importante y los cuidados adecuados son esenciales para mantener su salud y prevenir complicaciones que pueden afectar a la recuperación y la calidad de vida de los pacientes. Una piel sana contribuye a la recuperación ya la prevención de infecciones.
Epidermis: es la capa más externa de la piel y está compuesta por células llamadas queratinocitos. Es una capa protectora y su función principal es mantener la integridad de la piel y proteger el cuerpo contra agentes externos como bacterias, virus y lesiones.
Dermis: es la capa intermedia de la piel y es más gruesa que la epidermis. La dermis está formada por fibras de colágeno y elastina, que son sólidas la resistencia y elasticidad de la piel. La dermis también contiene glándulas sebáceas y sudoríparas, vasos sanguíneos y nervios.
Hipodermis: es la capa más profunda de la piel y está formada por tejido conectivo y grasa. La hipodermis proporciona un aislamiento térmico y protege los tejidos subyacentes contra lesiones.
La piel es un órgano vital y es esencial para la salud y la protección del cuerpo. Por eso, es importante cuidar la piel y mantenerla hidratada, limpia y libre de lesiones para que cumpla adecuadamente con sus funciones.
Histología de la piel y anejos cutáneos
Piel
La piel es una estructura compuesta por tres capas superpuestas: la epidermis, la dermis y la hipodermis.
Epidermis: está formada por diferentes tipos de células, como los queratinocitos, los melanocitos y las células de Langerhams. Los queratinocitos son los más abundantes y están involucrados en la protección de la piel.
Dermis: es una capa de tejido conjuntivo que contiene vasos sanguíneos, nervios, terminaciones nerviosas, músculos lisos y estriados, y anejos cutáneos.
Hipodermis: es un tejido conjuntivo laxo que a veces contiene tejido adiposo. La piel está protegida por una capa de agua y grasa que actúa como una barrera defensiva.
Corte histológico de la piel
Anejos cutáneos
La piel es un órgano complejo que contiene diferentes tipos de glándulas, folículos pilosebáceos y uñas. Hay dos tipos de glándulas sudoríparas y ellas son: ecrinas y apocrinas.
Glándulas ecrinas: se encuentran por toda la piel y secretan sudor, una sustancia procedente del plasma sanguíneo.
Glándulas apocrinas: se encuentran en ciertas partes del cuerpo, son más grandes y profundas, y su secreción es más espesa, con un olor característico.
La glándula exocrina alveolar simple: es una glándula que vierte la secreción al exterior y tiene forma redondeada. Aquí se puede observar en la siguiente imagen:
Tipo de glándulas exocrinas
Los folículos pilosebáceos son invaginaciones de la epidermis que contienen pelos, glándulas sebáceas y un músculo erector del pelo.
Las uñas están formadas por células queratinizadas y crecen de forma ininterrumpida desde la matriz de la uña.
Partes de la uña
Organización topográfica de la piel
Los elementos que forman la piel se organizan de diferente forma dependiendo de las regiones del cuerpo. De forma esquemática, se puede hablar de:
La piel es un órgano muy importante que tiene varias funciones esenciales, ellas son:
Termorregulación.
Protección.
Excreción.
Capacidad sensitiva.
Función secretora.
Función metabólica.
La piel regula la temperatura del cuerpo mediante un aporte sanguíneo, evaporación del sudor y aislamiento de la grasa y el vello corporal. Además, protege al cuerpo de traumatismos, radiaciones, invasión de sustancias extrañas y gérmenes, y tiene una función excretora a través del sudor.
La piel también es sensible a los estímulos táctiles, térmicos y dolorosos gracias a las terminaciones nerviosas, y secreta grasa por las glándulas sebáceas para protegerse de la secuela y la radiación ultravioleta. Finalmente, la piel también tiene una función metabólica, ya que es responsable de la síntesis de vitamina D.
Lesiones elementales de la piel
Las lesiones de la piel pueden ser primarias o secundarias. A continuación, su descripción:
Lesiones primarias: son aquellas que se forman sobre la piel sana. Pueden ser: planas, de contenido sólido y de contenido líquido.
Lesiones planas: se trata de cambios de coloración denominados máculas. Su causa más habitual es de origen vascular.
Lesiones de contenido sólido. Ver imagen.
Lesiones de contenido líquido. Ver imagen.
Lesiones secundarias: son aquellas que se forman a partir de una alteración patológica Pueden ser por pérdida de sustancia o por modificación de lesiones primitivas. Ver imagen.
Lesiones primarias
Lesiones primariasLesiones primarias
Lesiones secundarias
Lesiones secundariasLesiones secundarias
Patologías de la piel
A continuación, se enumeran las patologías de la piel, pelo y uñas:
PielPelo y uñas
Higiene y aseo
La higiene personal es un aspecto importante en la prevención de enfermedades. Incluye las siguientes prácticas:
Lavado frecuente de manos.
Ducha o baño diario.
Higiene dental.
Higiene íntima.
Mantener limpia la ropa y la ropa de cama.
Cambiar la ropa interior diariamente.
La higiene ambiental también es importante, incluyendo la limpieza de superficies y objetos de uso común, así como la ventilación adecuada de los espacios. En resumen, la higiene es esencial para mantener un buen estado de salud y prevenir enfermedades.
Aseo parcial del paciente
El aseo parcial es un procedimiento de higiene personal en el cual se limpian y asean ciertas áreas específicas del cuerpo de una persona, sin realizar un baño completo. Este tipo de aseo es común en pacientes que tienen movilidad reducida, están encamados, o presentan limitaciones que les impiden realizar su higiene de manera independiente.
Durante el aseo parcial, se suelen limpiar las zonas más propensas a la acumulación de sudor y suciedad, como el rostro, las axilas, los genitales, las manos, los pies, y las áreas con pliegues. El objetivo es mantener la higiene y el confort del paciente, previniendo infecciones y promoviendo el bienestar general.
En este artículo desarrollaré el concepto de piel, sus características, los diferentes tipos de piel y sus funciones. Recuerden que la piel es un órgano y requiere atención y cuidados diarios.
La piel
La piel es uno de los órganos más grandes del cuerpo en superficie y peso. Representa aproximadamente una séptima parte del peso corporal; según la altura y masa corporal, pesa entre 3,5 y 10 kilogramos y tiene una superficie de 1,5 a 2 metros cuadrados. Esto demuestra lo importante que es la piel para el cuerpo y metabolismo.
La piel consta de dos capas: la epidermis y la dermis. Debajo de la dermis se encuentra la hipodermis o tejido graso subcutáneo. La piel tiene cuatro funciones principales: protección, regulación, sensación y almacenamiento.
Tipos de piel
Existen siete tipos básicos de piel; aprender a identificar el tipo de piel ayudará indudablemente a la correcta utilización de productos y cuidados más convenientes. Los tipos de piel son:
1.Normal
La piel normal se caracteriza por ser firme, con mínimas líneas finas y arrugas. Los poros son pequeños e invisibles y la persona no siente la necesidad de hidratarse constantemente o secarse la grasa de la cara durante todo el día.
2.Grasa
Este tipo de piel tiene una aspecto brillante; la piel grasa es el resultado de un exceso de producción de sebo y no retención de la humedad. Los poros son muy abiertos y es frecuente la aparición de espinillas y puntos negros.
3.Madura
La piel madura se manifiesta con signos como: flacidez, manchas oscuras, opacidad y deshidratación. Este tipo de piel merece más que todas un cuidado especial; para ello es imprescindible un tratamiento restaurador con EGF Serum Antiedad para aumentar el colágeno, la protección contra los agresores ambientales y la renovación celular. Cuando se trata de reparar una piel dañada Bioeffect España ofrece un factor de crecimiento epitelial natural que consiste en una proteína no glicosilada de cadena única que se produce de forma natural en las células de la piel.
4.Seca – Deshidratada
La piel seca es causada por la falta de grasa en la piel. Los síntomas incluyen descamación, sensibilidad, picazón y grietas. Puede ser originada por el estilo de vida y factores ambientales o una condición crónica (en caso de eccema o condiciones relacionadas).
La piel deshidratada es el resultado de que la piel no retiene suficiente humedad. La piel puede sentirse tensa, tener un aspecto de papel o mostrar pequeñas y finas líneas cuando se pellizca.
5.Mixta
Es una combinación de pieles; este tipo de piel es seca en ciertas áreas, mientras que es grasa en otras. La piel mixta se define más fácilmente por una zona T grasa (la franja que atraviesa la frente y la línea que baja por la nariz) y la piel seca o normal del resto de la cara.
6.Tendencia al acné
Esta piel es sensible y gruesa, con una textura desigual y áspera. Los poros tienden a obstruirse fácilmente, haciéndose más susceptible al acné, espinillas, erupciones, pústulas y enrojecimiento que otros tipos de piel.
7.Sensible
La piel sensible puede ser causada por alergias, factores ambientales y genética. Las características principales de esta piel son: erupción, picazón, ardor después de usar productos para el cuidado de la piel. Se puede observar tendencia a estar ruborizada fácilmente, escamosa o irritada.
Identificar el tipo de piel
Funciones de la piel
Protección
La función principal de la piel es actuar como barrera. La piel proporciona protección contra:
La piel como órgano de regulación, regula varios aspectos de la fisiología, que incluyen:
Temperatura corporal a través del sudor y el cabello.
Cambios en la circulación periférica.
Prevención de la deshidratación.
Protección de los efectos negativos del exceso de calor o frío.
Equilibrio de líquidos a través del sudor.
Actúa como reservorio para la síntesis de vitamina D.
Sensación
La piel como órgano de sensación; contiene una extensa red de células nerviosas que detectan y transmiten cambios en el medio ambiente. Las funciones de la piel como órgano de sensación son permitir que el cuerpo sienta sensaciones como:
Calor.
Frío.
Presión.
Picazón.
Dolor.
Algunas de estas sensaciones desencadenan un reflejo; por ejemplo: retirar automáticamente la mano si se toca accidentalmente una estufa caliente.
Almacenamiento
La piel también funciona como un gran almacén para el cuerpo; la capa más profunda de la piel puede almacenar:
Agua.
Grasas.
Productos metabólicos.
Producir hormonas importantes para todo el cuerpo.
4 Elementos claves para el cuidado de la piel
Limpieza suave.
Hidratación eficaz.
Proliferación celular.
Protección de los rayos ultravioletas UV.
Diferentes tipos de piel
Información del autor
Plazas Lorena, Lic. en enfermería, Trabajo propio.
Aseo general cada 24 horas y parcial cuando se precise.
Lavar la piel con agua tibia, aclarar y realizar un secado meticuloso sin fricción.
Utilizar jabones o sustancias limpiadoras con potencial irritativo bajo.
Mantener la piel del paciente en todo momento limpia y seca.
Vigilar incontinencias, sudoración excesiva o exudados que provoquen humedad.
Examinar el estado de la piel a diario, (durante el aseo, cambios posturales, etc.) buscando sobre todo en los puntos de apoyo, áreas enrojecidas o induraciones.
Registrar el estado de la piel (estado de hidratación, eritemas, maceraciones, fragilidad, calor, induración, lesiones)
No utilizar sobre la piel ningún tipo de alcohol (de romero, tanino, colonias, etc.)
Aplicar ácidos grasos hiperoxigenados (Corpitol, Linovera o Mepentol) o emulsión cutánea suavizante (Epaderm) , procurando su completa absorción con un masaje suave.
Valorar la posibilidad de utilizar ácidos grasos hiperoxigenados en las zonas de riesgo de desarrollo de úlceras por presión, cuya piel esté intacta.
No frotar o masajear excesivamente sobre las prominencias óseas por riesgo de traumatismo capilar.
Evitar la formación de arrugas en las sábanas de la cama.
Para reducir las posibles lesiones por fricción o presión en las zonas más susceptibles de ulceración como son el sacro, los talones, los codos y los trocánteres, proteger las prominencias óseas aplicando un apósito hidrocoloide, productos barrera o espumas de poliuretano y/o taloneras con velcro.
UPP de primer grado en cadera
Exceso de Humedad
Objetivo
Evitar signos de maceración o infección en la piel por el contacto de incontinencia fecal/urinaria, sudoración, drenajes y exudado de heridas.
Cuidados
Sondaje vesical si es necesario, colocar pañales absorbentes o colectores.
En el caso de que el paciente use pañales es fundamental que sean:
1.-Transpirable para que ayude a mantener un microclima de la piel adecuado, y prevenir el deterioro de la misma.
2.-Que la capa que está en contacto con la piel esté siempre seca, para lo que el absorbente debe tener un bajo retorno de humedad, es decir, que la humedad que entra en el absorbente no retroceda para que la piel del paciente esté lo más seca posible.
Asear al paciente lo antes posible en caso de incontinencia para evitar maceraciones de la piel.
Reeducar en lo posible los esfínteres.
En las zonas de piel expuestas a humedad excesiva y continuada, aplicar productos barrera.
Movilización
Objetivo
Aliviar la presión sobre las áreas de riesgo (prominencias óseas).
Cuidados
Realizar cambios posturales.
Todo paciente detectado como de riesgo debe ser cambiado de posición si no hay contraindicación por su patología de base.
El periodo de tiempo entre cada cambio no debe exceder generalmente de dos horas y deberá estar definido en el plan de cuidados o historia del paciente.
Los pacientes, en los que sea posible, deberán ser educados para cambiar de posición ellos mismos.
En general se darán cambios posturales cada 2-3 horas (al menos dos por turno) a los pacientes encamados, siguiendo una rotación programada e individualizada que incluya siempre que se pueda el decúbito supino, la sedestación, el decúbito lateral izquierdo y el decúbito lateral derecho, y registrando la posición en la que se deja al paciente para dar continuidad a los cuidados.
Evitar en lo posible apoyar directamente al paciente sobre sus lesiones
En pacientes en sedestación los puntos de apoyo deberán modificarse con la misma frecuencia que en los encamados.
Mantener el alineamiento corporal, la distribución del peso y el equilibrio.
Evitar el contacto directo de las prominencias óseas entre sí usando almohadas.
Evitar el arrastre.
Realizar las movilizaciones reduciendo las fuerzas tangenciales.
En decúbito lateral, no sobrepasar los 30 grados.
Si fuera necesario, elevar la cabecera de la cama lo mínimo posible (máximo 30°) y durante el mínimo tiempo.
Usar dispositivos que mitiguen al máximo la presión: colchones de aire (pacientes de peso inferior a 75 kg.), cojines, almohadas, protecciones locales, etc. Sólo es un material complementario no sustituye a la movilización.
Posiciones terapéuticas para los cambios posturales
Decúbito supino
Las almohada se colocará 1 〈una〉 debajo de:
Cabeza
Cintura
Muslos
Piernas
Una apoyando la planta del pie
Dos debajo de los brazos (opcional)
Deberán quedar libres de presión:
Talones
Glúteos
Zona sacro-coxígea
Escápulas
Codos
Precauciones:
Las piernas deberán quedar ligeramente separadas.
Los pies y manos deben conservar una posición funcional.
Evitar la rotación del trocánter.
Decúbito lateral
La almohada se colocará 1〈 una〉:
Debajo de la cabeza
Apoyando la espalda
Entre las piernas
Precauciones:
La espalda quedará apoyada en la almohada formando un ángulo de 45 60°.
Las piernas quedarán en ligera flexión.
Los pies formando ángulo recto con la pierna.
Si la cabeza de la cama tiene que estar elevada, no excederá de 30º.
En pacientes que pueden realizar algún movimiento en la cama se deberá animar a realizar movimientos activos, colocar soportes y asideros necesarios que faciliten su movilización.
Los pies y manos deben conservar una posición funcional.
El cuidados de los talones y tobillos
Sentado
Las almohadas se colocarán:
Región cervical
Región lumbo-sacra
Precauciones:
Es importante que estén sentados correctamente manteniendo el alineamiento corporal, la distribución del peso y el equilibrio.
No utilizar roscos de caucho o flotadores.
Los puntos de apoyo deberán modificarse con la misma frecuencia que en los encamados.
Evitar la hiperflexión cervical, la cifosis lumbar, la compresión de los huecos poplíteos que impide un correcto retorno venoso, el pie equino y el estrangulamiento de la sonda urinaria bajo la piel.
Cambios posturales
Referencias:
〈1〉: UPP 〈ulceras por presión〉
〈2〉 (EVRUPP) escalas de valoración del riesgo de ulceras por presión
Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Ulceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP). Directrices Generales sobre Prevención de las Úlceras por Presión. Logroño. 2003
Guía de cuidados enfermeros del INSALUD. (Madrid 1996)
European pressure Ulcers Advisory Panel: Directrices sobre la prevención de úlceras por presión del Grupo Europeo de Úlceras por presión. Gerokomos. 1999. 10(1):30-33.
Best Practice. Pressure Sores. Part 1: Prevention of Pressure Related Damage. The Joanna Briggs Instituted for Evidence Based nursing and Midwifery. 1997. 1(1):1-6.
Rodríguez M. et al. Cuidados de Enfermería al paciente con upp. Guía de prevención y tratamiento. Cádiz: Hospital Universitario Puerta del Mar, 2004.
Enfermería Buenos Aires utiliza cookies de analíticas anónimas, propias para su correcto funcionamiento y de publicidad. Nuestros socios (incluido Google) pueden almacenar, compartir y gestionar tus datos para ofrecer anuncios personalizados. Puedes aceptar o personalizar tu configuración.
Las cookies se utilizan para la personalización de anuncios.
Cookies
Resumen de privacidad
Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio web. Fuera de estas cookies, las cookies que se clasifican como necesarias se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento. También tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación.
Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Esta categoría solo incluye cookies que garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web. Estas cookies no almacenan ninguna información personal.
Las cookies que pueden no ser particularmente necesarias para que el sitio web funcione y se utilizan específicamente para recopilar datos personales del usuario a través de análisis, anuncios y otros contenidos integrados se denominan cookies no necesarias. Es obligatorio obtener el consentimiento del usuario antes de ejecutar estas cookies en su sitio web.
Functional cookies help to perform certain functionalities like sharing the content of the website on social media platforms, collect feedbacks, and other third-party features.
Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.
Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.
Advertisement cookies are used to provide visitors with relevant ads and marketing campaigns. These cookies track visitors across websites and collect information to provide customized ads.