Ictus y la intervención de Enfermería

Introducción 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el Ictus como un “síndrome clínico, presumiblemente de origen vascular, que se caracteriza por el desarrollo rápido de signos de afectación neurológica focal y que duran más de 24 horas o llevan a la muerte”. 

El “Código Ictus” es un procedimiento de actuación basado en el reconocimiento precoz de los síntomas y signos de un Ictus, con la priorización de cuidados y el traslado inmediato a un hospital en el paciente se pueda beneficiar de una terapia de reperfusión y/o de los cuidados especiales de una Unidad de Ictus (UI).

Síntomas

  • Brusca pérdida de fuerza o torpeza en brazo y/o pierna del mismo lado.
  • Desviación de la comisura bucal.
  • Repentina alteración del habla.
  • Confusión o desorientación de comienzo agudo.
  • Trastorno de la sensibilidad en un lado del cuerpo o de la cara (acorchamiento en la mitad del cuerpo).
  • Pérdida brusca de visión, en uno o ambos ojos o en un lado del campo visual.
  • Dolor de cabeza inusual de inicio brusco, no atribuible a otras causas.
  • Inestabilidad, diplopía, sensación de vértigo o mareo. 

Objetivos de enfermería

  • Detectar los signos y síntomas de la inestabilidad fisiológica.
  • Poner en práctica, de forma segura, las órdenes y protocolos médicos.

Intervenciones de enfermería relacionadas con la prescripción médica

Pruebas de laboratorio

Hemograma completo

Evaluar posible anemia con déficit de oxígeno, policitemia y trombocitosis como posibles factores de riesgo para el accidente cerebrovascular.

Perfil bioquímico de Medicina Interna
  • La presencia de urea y ácido úrico elevados son factor de riesgo cardiovascular.
  • Glucosa elevada. Es un factor favorecedor en el Ictus agudo.
  • Diabetes. Es un factor de riesgo cardiovascular.
  • Perfil hepático. Búsqueda de posible afectación hepática, para determinar tratamientos. 
  • Estudio lipídico. LDL alto, HDL bajo, triglicéridos altos: factor de riesgo vascular.
  • B12. Un nivel bajo se relaciona con factor de riesgo vascular, riesgo de deterioro cognitivo.
  • Ácido fólico. Niveles bajos se relaciona con riesgo de Ictus aterotrombótico.
  • Hormonas tiroideas (T4 libre, TSH). El hipertiroidismo puede ser causa de FA.
  • Proteinograma. Valora el perfil de nutrición, procesos inflamatorios, enfermedades hematológicas y procesos que aumentan la viscosidad hemática.
  • Proteína C Reactiva (PCR). Niveles elevados indican un proceso inflamatorio (arteritis).
  • PCR ultrasensible. Un valor elevado es un marcador de aterosclerosis, factor de riesgo cardiovascular (aumento de eventos cardiovasculares).
  • Homocisteína. Un valor elevado es un factor de riesgo vascular. 
  • Enzimas cardiacas en pacientes con historia de enfermedad coronaria, electrocardiograma (ECG) de isquemia miocárdica o por protocolo en Código Ictus. Las enzimas cardíacas están indicadas en los casos en que el ECG sugiera un infarto agudo de miocardio (IAM) concomitante.
  • Gasometría en pacientes con sospecha de hipoxemia indica la severidad de la misma y los trastornos ácido-base.
  • Sedimento y creatinina en orina.
  • Microalbuminuria en orina. Cuando está elevada es un marcador de riesgo ateroesclerótico, detecta nefropatía hipertensiva, diabética.
  • Estudio de coagulación. Nos indica si es posible la fibrinolisis, valora el inicio de anticoagulación o riesgo de Ictus por aumento de factores de coagulación.
  • Estudio de hipercoagulabilidad. Se realiza para descartar alteraciones en la cascada de coagulación que puedan favorecer la aparición de trombos. Incluido en el protocolo de Ictus juvenil (< 55 años).
  • Estudio inmunológico. Para descartar enfermedades de origen inmune (Lupus, vasculitis, conectinopatías, síndrome antifosfolípido), que puedan aumentar el riesgo vascular. Incluido en el protocolo de Ictus juvenil (< 55 años).
  • Hemoglobina glicosilada sérica. Niveles elevados indican un mal control de Diabetes o diagnóstico de Diabetes.
  • Glucemia capilar (cada 6 horas, las primeras 24 horas de ingreso o hasta normalización). El control de la glucemia es fundamental, no sólo porque la hiperglucemia produce síntomas similares, sino, también, por demostrarse, mediante distintos estudios, que la hiperglucemia aumenta la morbimortalidad en estos pacientes, debiéndose establecer como objetivo mantener glucemias.

Estudios diagnósticos

Pruebas radiológicas

  • Tomografía axial computarizada (TAC) craneal. Indicado en el diagnóstico inicial.
  • TAC craneal perfusión (indicado en pacientes con Ictus isquémicos que sean posibles candidatos a tratamiento de reperfusión, es decir, en los Códigos Ictus).  Indicado en el diagnóstico inicial.
  • AngioTAC (en todos los casos de Código Ictus). Indicado en el diagnóstico inicial.
  • Resonancia Magnética: Indicada en los siguientes casos para la búsqueda de etiología del Ictus:
    • En pacientes con alergia a contrastes yodados.
    • Siempre que exista discordia entre la clínica y un TAC craneal.
    • Para estudio específico en una lesión observada en un TAC.
    • Estudio de posibles lesiones en fosa posterior.
    • En casos de sospecha de disección carotídea o de trombosis venosa cerebral.
    • Estudio de hematomas en fase de resolución, con el fin de descartar malformación vascular subyacente.
    • Eco-Doppler y Doppler de Troncos Supraaórticos (TSA) y Transcraneal (TCA).
  • Ecocardiograma transtorácico o transesofágico. Indicado para la búsqueda de la etiología del Ictus y descartar origen cardioembólico.
  • Radiografía (Rx) de Tórax. Indicado en pacientes con sospecha de patología cardiaca, edema pulmonar o aspiración.
  • Monitorización cardíaca continua, después de realizar ECG de doce derivaciones, dado que la liberación de catecolaminas puede disparar el desencadenamiento de arritmias.
  • ECG-Holter. Indicado al alta, si ICTUS embólico y posible FA paroxística.

Pulsioximetría

El pulsioxímetro es un dispositivo no invasivo que mide el porcentaje de saturación de oxígeno de la hemoglobina en sangre, con ayuda de métodos fotoeléctricos.

Se coloca en la yema del dedo, pues es una zona del cuerpo relativamente translúcida y con buen flujo sanguíneo.

El nivel normal de saturación de oxígeno en sangre debe estar por encima de 90% en todas las actividades. Cuando un paciente con un trastorno en la deglución aspira alimento a vía respiratoria, disminuye repentinamente el nivel de oxígeno.

Por este motivo se incluye el pulsioxímetro dentro del protocolo de la valoración y tratamiento de la disfagia:

  • En la valoración de ingesta de alimento de forma oral (método de exploración clínica volumen-viscosidad, MECVV)
  • En el tratamiento, cuando el paciente ingiere alimento en la sesión de tratamiento, como parte de la terapia.

Una disminución de la saturación de oxígeno mayor de un 5% es un signo de alteración de la seguridad en la deglución (indica que ha habido aspiración de alimento), y por tanto hay que interrumpir la ingesta oral en ese momento.

Terapias

Terapias de rehabilitación

Entre las secuelas que puede dejar un ictus, está la inmovilidad de brazos y piernas, parálisis facial, dificultad para el habla e inestabilidad.

Muchos se preguntan cuánto tarda en recuperarse un enfermo de ictus y de acuerdo con los especialistas, la clave tras sufrir una fase aguda en la enfermedad, es la neuro rehabilitación.

Aunado a ello, los médicos manifiestan que el tiempo es crucial para la recuperación de un paciente que haya sufrido un ictus, ya que durante los primeros seis meses el cerebro comienza a recuperarse y la terapia es la que aporta los estímulos necesarios.

Evidencias arrojan que en casos crónicos también se han presentado importantes mejoras que obedecen a la plasticidad cerebral.

Terapias de rehabilitación

Administración de fármacos según prescripción facultativa

Tratamiento de:

  • Hipertermia.
  • Alteraciones de la tensión arterial.
  • Dolor.
  • Trastornos metabólicos: hiperglucemia.
  • Antitrombótico (tratamiento antiagregante, tratamiento anticoagulante).
  • Neuroprotector.
  • Crisis epilépticas.
  • Síndrome confusional agudo y la agitación.
  • Complicaciones cardiacas (alteraciones ECG y de repolarización, arritmias, cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, endocarditis infecciosa).
  • Complicaciones respiratorias: hipoventilación / broncoespasmo, tromboembolismo pulmonar agudo, infección respiratoria.
  • Infección del tracto urinario.
  • Manejo de las complicaciones hemorrágicas.
  • Recanalizadores en el Ictus isquémico: trombolisis intravenosa o sistémica, fibrinolisis intraarterial (con o sin embolectomía).
  • Fibrinolisis combinada (intravenosa e intraarterial).
  • Endovasculares sin fibrinolisis.
  • Hemorragia cerebral y subaracnoidea.
  • Valoración de la deglución.
  • Sondaje urinario si existiera retención, insuficiencia renal o insuficiencia cardíaca.
  • Profilaxis de la úlcera gastroduodenal de estrés.
  • Manejo de los pacientes alcohólicos o desnutridos.

Tratamiento quirúrgico

Las opciones quirúrgicas de uso en la prevención de más accidentes cerebrovasculares y/o para mejorar el flujo sanguíneo cerebral, incluyen:

  • Endarterectomía carotídea.
  • Stent carotídeo o intracraneal.
  • Angioplastia transluminal percutánea.
  • Revascularización cerebral: bypass de la carótida externa a la interna.

Diagnósticos de Enfermería

1.00102  Déficit de autocuidado: alimentación. Deterioro de la habilidad para realizar o completar las actividades de alimentación.

2.00108 Déficit de autocuidado: baño / higiene. Deterioro de la habilidad de la persona para realizar o completar por si misma las actividades de baño e higiene.

3.00109 Déficit de autocuidado: vestido / acicalamiento. Deterioro de la capacidad de la persona para realizar o completar por sí misma las actividades de vestido y arreglo personal.

4.00110 Déficit de autocuidado: uso del baño (WC). Estado en el que una persona presenta una incapacidad trastornada para realizar o completar actividades básicas de evacuación.

5.00126  Conocimientos deficientes (Especificar). Carencia o deficiencia de información cognitiva relacionada con un tema específico.

6.00155 Riesgo de caídas. Aumento de la susceptibilidad a las caídas que pueden causar daño físico

7.00069 Afrontamiento inefectivo. Incapacidad para llevar a cabo una apreciación válida de los agentes estresantes para elegir adecuadamente las respuestas habituales, o para usar los recursos disponibles.

Los planes de cuidados estandarizados de enfermería suponen una herramienta muy útil para la profesión, aportando una mejor comunicación con los pacientes y entre los propios profesionales.

Al unir criterios y terminologías comunes y homogeneizar líneas de actuación y decisión en el área independiente de las enfermeras, se favorece la continuidad de los cuidados, se fomenta la formación para el desarrollo profesional y se facilita la aplicación del proceso enfermero en su aplicación y registro, llevándonos, todo ello, a una mejor práctica de los cuidados y a la adaptación de un modelo conceptual para su sistematización.

Con la aplicación de los planes de cuidados se reorientará tanto la clínica como la gestión de los servicios de salud, consiguiendo así mejorar la calidad de los cuidados de enfermería y, por extensión, la calidad de la atención sanitaria en general.

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Información del autor
  1. Lorena Plazas. Lic. en enfermería. Trabajo propio.
  2. http://www.enfermeriacantabria.com/enfermeriacantabria/web/articulos/7/49
  3. https://www.flickr.com/photos/bancimatgesinfermer/32112896238/in/album-72157696836488610/ Autoría: Ariadna Creus y Ángel García

Última actualización: [30/09/2019]